Es un concepto generalmente aceptado que los electrodos bipolares verdaderos (punta-anillo) presentan un mayor riesgo de sobresensado de la onda T (TWO) que los integrados (punta-bobina distal), probablemente debido a una mayor variación en la amplitud de la onda R y la relación R:T, lo que podría ser de especial importancia en determinados sustratos donde es más frecuente dicho sobresensado, como los pacientes con Síndrome de Brugada

En los últimos años ha quedado bien establecido que la crioablación con balón representa una alternativa válida a la ablación punto a punto con radiofrecuencia, y de hecho en nuestro medio el número de centros en los que se utiliza esta técnica ha crecido progresivamente, así como el porcentaje de pacientes sometidos a ablación percutánea de fibrilación auricular en los que se utiliza esta técnica. Con la primera generación de criobalones comercializada en el año 2010 (CB1, Arctic Front, Medtronic) ya se documentaron resultados que se aproximaban a los obtenidos con la técnica punto a punto con radiofrecuencia, en términos de aislamiento agudo de venas pulmonares y porcentaje de pacientes libres de recurrencias de fibrilación auricular en el seguimiento.

La ablación percutánea en la Fibrilación Auricular (FA) paroxística es un tratamiento efectivo y ampliamente aceptado, y dado que la mayoría de los disparadores provienen de las venas pulmonares, el objetivo del procedimiento es el aislamiento de las mismas. En la FA persistente la situación es mucho más compleja, participando no sólo disparadores dentro o fuera de las venas pulmonares, sino modificaciones de las propiedades eléctricas y estructurales de las aurículas, lo que empeora los resultados de la ablación.

 

El mapeo electroanatómico se ha convertido hoy en día en una herramienta esencial para la ablación de sustrato en taquicardias ventriculares (TV) asociadas a cicatriz. Dado que muchas de estas TVs son mal toleradas, es deseable encontrar objetivos surrogados en ritmo sinusal que marquen puntos o áreas críticas en la reentrada, y los potenciales tardíos en sinusal se han convertido en un objetivo común durante la ablación, dada su elevada sensibilidad, a pesar de una variable especificidad.

Tanto la fibrilación auricular como la obesidad, representan auténticas epidemias en los países desarrollados, con previsiones de incidencia y prevalencia de ambos problemas para las décadas venideras, realmente alarmantes. Existen evidencias derivadas de diversos estudios prospectivos, que relacionan la obesidad con una mayor incidencia de fibrilación auricular, si bien no es del todo conocido cómo el aumento de peso puede relacionarse con una mayor incidencia de fibrilación auricular, y en qué proporción la incidencia creciente de fibrilación auricular en nuestras sociedades se debe a los efectos de la obesidad.

Son varios los trabajos en la literatura que han evaluado el papel de la ablación quirúrgica de Fibrilación Auricular (FA) concomitantemente con la cirugía mitral, y la conclusión global es que dichos procedimientos son eficaces, seguros y con un pequeño coste en prolongación del tiempo de la cirugía, lo que ha llevado a una amplia difusión de su empleo (llegando hasta un 60% de los pacientes sometidos a cirugías mitrales en Norteamérica). Sin embargo, la mayor parte de la evidencia disponible hasta la fecha viene de pequeños estudios, generalmente unicéntricos y no randomizados, sin evaluaciones rigurosas de su efectividad y seguridad.

Es bien conocido que, pese a que la fibrilación auricular persistente representa la arritmia índice en un número creciente de pacientes sometidos a ablación percutánea de la fibrilación auricular, los resultados son sensiblemente inferiores a los obtenidos en pacientes con las formas paroxísticas de la arritmia, incluso en los centros más experimentados. Además, e independientemente de la técnica utilizada, el número de procedimientos por paciente para conseguir los objetivos predeterminados, es considerablemente superior.

El síndrome de Brugada es una canalopatía cardiaca relacionada con el canal de sodio y determinada genéticamente mediante herencia autosómica dominante con expresividad variable, caracterizada por un patrón electrocardiográfico característico (patrón tipo 1 de Brugada) en las derivaciones V1 o/y V2 y que se asocia a un riesgo aumentado de arritmias ventriculares malignas y en cuya patogénesis juega un papel clave la reducción en la corriente de entrada. Pese a que se describen también otros dos patrones de Brugada, el tipo 2 y el tipo 3, ninguno de ellos es diagnóstico de la enfermedad.

Son muchos los criterios que, a lo largo de los años, se han desarrollado y publicado tratando de diferenciar las taquicardias ventriculares (TV) de las supraventriculares (TSV) detectadas por un DAI. De hecho, muchos de esos criterios se han ido progresivamente implementando en los criterios diagnósticos del DAI, siempre intentando incrementar la especificidad del diagnóstico, para evitar terapias inapropiadas sobre TSVs (especialmente taquicardias auriculares y fibrilación auricular – TA/FA), manteniendo una sensibilidad lo más cercana al 100%, para evitar no tratar aquellas taquicardias (TV) que realmente sí lo necesitan.