Durante los últimos años, se ha hecho especial énfasis en la importancia de programar adecuadamente el modo de estimulación antibradicardia en pacientes portadores de DAI con disfunción ventricular, teniendo en cuenta los resultados de algunos ensayos clínicos relevantes. El estudio DAVID (DAVID Trial Investigators. JAMA 2002;288:3115–23) demostró que la programación en modo doble cámara con respuesta a frecuencia a 70 lpm (DDDR-70) se asociaba con un mayor riesgo, en comparación con un modo de estimulación ventricular de seguridad a 40 lpm (VVI-40).

La dronedarona es un nuevo fármaco con propiedades antiarrítmicas similares a la amiodarona pero que no se asocia con alguno de los efectos adversos de la misma, como la toxicidad tiroidea y pulmonar; esto se debe a los cambios estructurales realizados en su molécula eliminando el radical yodo. Hasta la fecha existen datos confrontados sobre la seguridad del uso de la dronaderona en pacientes con patología cardiovascular.

La disfunción de los electrodos de desfibrilación es una complicación conocida que puede presentarse durante el seguimiento de pacientes portadores de desfibriladores implantables. La principales causas son los defectos del aislante, las fracturas de electrodos y la sobredetección ventricular, que pueden resultar en choques inapropiados en la mayoría de los casos, lo que puede determinar importantes secuelas psicológicas, detrimento de los parámetros de calidad de vida, un aumento del riesgo de proarritmias, un agotamiento prematuro del generador, y en ocasiones puede tener incluso consecuencias fatales por problemas de estimulación en pacientes dependientes de estimulación permanente o por fallos de desfibrilación.

El enfoque terapéutico de los pacientes con preexcitación ventricular asintomáticos sigue siendo objeto de controversia. La posibilidad de que una fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida induzca una fibrilación ventricular y muerte súbita, como primera manifestación clínica, es baja, pero real. La ablación con catéter ha demostrado ser altamente eficaz en el tratamiento de pacientes con vías accesorias, aunque se trata de un procedimiento invasivo y no exento de riesgos.

La ablación con radiofrecuencia de las taquicardias ventriculares (TV) en pacientes con antecedentes de infarto de miocardio ha contado con algunas limitaciones, que han cuestionado su validez en pacientes con TV complejas. No siempre disponemos de documentación electrocardiográfica de la TV clínica, podemos inducir múltiples morfologías “no clínicas”, o puede que la TV no sea “mapeable” por problemas de inducibilidad, cambios de morfología o mala tolerancia hemodinámica.

El aislamiento eléctrico de las venas pulmonares mediante lesiones continuas circunferenciales en las regiones antrales de las mismas, constituye un método común de abordaje en los procedimientos de ablación de la fibrilación auricular. Resulta muy común utilizar dos catéteres en la aurícula izquierda: el de ablación, que de forma cada vez más habitual suele ser un catéter de punta irrigada, y un catéter circular multipolar para el registro de potenciales en las venas pulmonares.

La ablación septal con alcohol, representa una de las alternativas terapéuticas no quirúrgicas disponibles para el tratamiento de pacientes con miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática, refractaria al tratamiento médico. La técnica, realizada en centros altamente especializados, consiste en producir un infarto de miocardio yatrogénico en la región septal mediante la inyección selectiva de alcohol, con lo que se consigue reducir el engrosamiento del tabique interventricular y disminuir el gradiente de salida del ventrículo izquierdo.

El desfibrilador automático implantable (DAI), constituye en la actualidad el tratamiento más utilizado para la prevención de la muerte súbita de origen cardiaco. El crecimiento en el número de implantes ha sido exponencial en los últimos lustros, debido fundamentalmente al resultado de los principales estudios de prevención secundaria (AVID, CIDS, CASH) y prevención primaria (MADIT I y II, MUSTT, SCD-HF, CAT, AMIOVIRT, DEFINITE, DINAMIT, CABG-Patch) realizados en este campo.

La evidencia de que los pacientes con fibrilación auricular (FA) refractaria a fármacos con disfunción ventricular izquierda también se benefician del aislamiento de las venas pulmonares (PVI) ha supuesto un hito en el tratamiento de la FA. (Hsu LP et al N Engl J Med 2004;351:2373-83, y Chen MS et al J Am Coll Cardiol 2004; 43:1004-9).