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España tendría que multiplicar por cinco el número de desfibriladores para igualar al resto de Europa

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Expertos en electrofisiología y arritmas inciden en las deficiencias que presenta nuestro país en cuanto al número de desfibriladores semiautomáticos ubicados en zonas públicas. Los especialistas han reclamado una ley que regule su instalación, del mismo modo que sucede actualmente con los extintores.

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha presentado en una rueda de prensa, las últimas novedades en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y en concreto de las arritmias, con motivo de la X Reunión de la Sección de Electrofisiología y Arritmias, que se celebra del 6 al 8 de abril, en el Hotel Meliá de Sevilla.

Actualmente sólo se cuenta con programas de desfibriladores en áreas concretas del país, como en la ciudad de A Coruña o en la provincia de Girona, así como en ciertos hoteles y restaurantes de Madrid que se han unido para crear "zonas cardiosaludables". 

Las cifras de desfibriladores instalados en lugares públicos en la mayoría de países europeos quintuplican a las de España, lo que nos posiciona a la cola de Europa en este sentido. 

Según el presidente de la sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC, el Dr. Ignacio Fernández Lozano, "no sólo deberíamos multiplicar por cinco el número de desfibriladores disponibles, sino que resulta imprescindible, además, que enseñemos a la población a utilizarlos. Ya se está barajando la posibilidad de realizar una asignatura obligatoria en los colegios y en las autoescuelas". 

Asimismo, los especialistas han reclamado una ley que regule su instalación para salvar más vidas, del mismo modo que sucede actualmente con los extintores. "Es mucho más probable que un desfibrilador salve una vida que un extintor", comenta el Dr. Fernández Lozano. Y es que el uso de un desfibrilador multiplica por cuatro las posibilidades de supervivencia del individuo que acaba de sufrir una parada cardiaca. 

Diagnóstico precoz de la muerte súbita, ¿una utopía? 

Uno de los temas más destacados de esta reunión es la prevalencia de la muerte súbita en nuestro país, con unos 40.000 casos en España cada año, 2.500 de ellos en Andalucía.

La gran mayoría de muertes súbitas suceden en personas adultas a causa de la cardiopatía isquémica, la cual no permite que el corazón reciba la sangre necesaria a causa de la arteriosclerosis. El gran reto para los cardiólogos sigue estando en detectar precozmente la muerte súbita en personas jóvenes, pues en más de la mitad de los casos, la primera manifestación de la enfermedad es la propia muerte súbita. En más del 90% de estos episodios en jóvenes, la causa del fallecimiento es una arritmia cardiaca. 

Afortunadamente, la genética ha dado un vuelco revolucionario en la prevención de la muerte súbita y, desde ahora, el diagnóstico de un paciente es habitualmente extrapolable al resto de miembros de una misma familia. Gracias a los estudios genéticos, ya es posible prevenir con éxito, en un 50% de los casos, los más de ocho tipos de cardiopatías hereditarias que pueden provocar muerte súbita en personas jóvenes (miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía dilatada, miocardiopatía arritmogénica, miocardiopatía restrictiva, síndrome de QT largo, síndrome de Brugada, taquicardia ventricular catecolaminérgica o síndrome de QT corto) a causa de problemas en el músculo del corazón o de fallos en los canales eléctricos del mismo. 

Esta detección precoz de la enfermedad cardiaca se hace especialmente difícil en los deportistas que realizan ejercicio físico de mucha intensidad, pues su corazón suele ser diferente al de la población general, presentando una forma distinta y un tamaño más grande de lo habitual.

Con el fin de conocer las verdaderas causas que provocan la muerte de los jóvenes deportistas en España, la SEC empezó en 2010 el Estudio Español de Muerte Súbita en Deportistas, en estrecha colaboración con el Consejo Superior de Deportes, la Federación Española de Medicina del Deporte y la Sociedad Española de Patología Forense. El registro pretende reunir todos los casos de muerte súbita que se producen en España relacionados directamente con la práctica deportiva, incluyendo exclusivamente los casos de jóvenes deportistas de edad menor o igual a 35 años que participen en cualquier actividad deportiva que requiera un entrenamiento sistemático y que compitan oficialmente. La notificación de casos puede ser llevada a cabo por los propios familiares o por personal sanitario relacionado con el paciente a través de la web (www.secardiologia.es) o de un teléfono habilitado específicamente para ello (682 80 80 80).

De los siete millones de personas que tienen este perfil en España, se estima que se produce un episodio de muerte súbita por cada 300.000 habitantes. Se calcula que el estudio podrá llegar a recoger entre 40 y 50 casos de muerte súbita en España relacionada con el deporte, que son el número de casos de muerte súbita de este perfil que se estiman en nuestro país en un año.

"Con este estudio pretendemos llegar a establecer un criterio homogéneo en torno al diagnóstico de la muerte súbita. La multidisciplinaridad de los expertos que forman parte del estudio logrará que conozcamos esta patología más a fondo", explica el Dr. Ignacio Fernández Lozano.

Se entiende por muerte súbita la pérdida brusca de conocimiento, que, independientemente de su resultado final, ya sea la muerte o una parada cardíaca recuperada, requiera algún tipo de maniobra de reanimación para su resolución.

Enfermedad cardiovascular y arritmias en Andalucía 

Según pone de manifiesto el informe 2009 de la SEC sobre la incidencia de las enfermedades cardiovasculares en España, al menos una de cada tres defunciones que se registran en Andalucía está provocada por una enfermedad cardiovascular. Esta comunidad autónoma se sitúa por encima de la media española en cuanto a muertes por enfermedad cardiovascular, con un 35% de fallecimientos por esta causa. Huelva y Sevilla son las provincias andaluzas que registran unas tasas estandarizadas de mortalidad por enfermedad cardiovascular más altas, mientras que en el lado contrario se encuentran Jaén, Córdoba o Almería.

De estas muertes por enfermedad cardiovascular, un 20% son debidas a distintos tipos de arritmias (alteraciones del ritmo cardiaco), una patología muy heterogénea por sus diferentes presentaciones.

La arritmia más prevalente es la fibrilación auricular (FA), con la que el impulso eléctrico del corazón no es regular. Las aurículas se contraen muy rápidamente haciendo que los ventrículos latan anormalmente, llevando a que se presente un pulso irregular y, por lo general, rápido. La FA es la responsable de entre el 3 y el 5% de los ingresos en el área de urgencias y hasta el 10% de los ingresos en el área de medicina. Y no es para menos, pues la fibrilación auricular es capaz de multiplicar de dos a siete veces el riesgo de ictus en los enfermos que la padecen, según el grado que sufran.

"La sanidad andaluza ha tomado consciencia de la gran prevalencia de las arritmias y por ello, en los últimos quince años, ha multiplicado por tres sus unidades de arritmias para tratar a estos pacientes. Actualmente existen tres unidades de arritmias en Sevilla, una en Huelva, una en Cádiz, una en Córdoba, una en Málaga, una en Granada y una en Jaén", comenta el Dr. Alonso Pedrote, miembro de la SEC y director de la unidad de Arritmias del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, "aún así, en España tenemos que tomar ejemplo del resto de Europa y ampliar aún más los recursos técnicos y humanos para combatir esta enfermedad", aclara el especialista.