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Las adaptaciones cardiacas que se producen en el ejercicio de alta intensidad en muchas ocasiones se superponen a los cambios estructurales que se observan en determinadas cardiomiopatías.

Miocardiopatía hipertrófica (MH)

La resonancia magnética cardíaca (CMR) ayudar a diferenciar pacientes con una hipertrofia ventricular fisiológica de una MH, incluso aportar un diagnostico en deportistas con un electrocariograma basal con marcadas alteraciones de la repolarización basal y ecocardiografía normal. La ausencia de fibrosis macroscópica no excluye el diagnostico de MH. En casos de hipertrofia de 12-15 mm las técnicas de mapeo T1 y el volumen extracelular (VEC) pueden diferenciar una hipertrofia ventricular fisiológica de una MH. Un VEC > 22,5 sugiere la presencia de MH con una sensibilidad 100% y una especificidad del 90%.

Displasia arritmogénica de ventrículo derecho (DAVD)

La CRM es superior a la ecocardiografía en la valoración de volúmenes, función y alteraciones de la contractilidad de ventrículo derecho (VD). Además la CRM permitirá valorar la presencia de fibrosis que junto con los criterios clásicos de dilatación y disfunción de VD permitirán realizar el diagnóstico de DAVD.

Diferenciación entre corazón de atleta y miocardiopatía dilatada (MCD)

La mayoría de los atletas de resistencias pueden desarrollar dilatación ventricular secundaria a la sobrecarga de volumen y presión que genera el ejercicio de larga duración y que en muchas ocasiones se superpone con la MCD.

Un error común entre los médicos es pensar que la FEVI en reposo de los atletas debería ser normal. En realidad, los atletas con grandes volúmenes de ventrículo izquierdo (VI) no requieren una FEVI alta para entregar un gasto cardíaco de 5 l/min en reposo. De hecho, los atletas de resistencia pueden mostrar una baja FEVI.

Atletas que muestran un VI dilatado con FEVI baja y presentan realce tardío de gadolinio (RTG) en la pared de VI, muestran un signo casi patognómico de una miocardiopatía subyacente, aunque la ausencia de RTG no lo descarta. Nuevamente las técnicas de mapeo T1 y T2 y VEC pueden ayudar a diferenciar estas dos entidades ya que una MCD muestra valores de T1, T2 y VEC elevados respectos a un corazón de atleta.

Aunque hay pacientes en los que el diagnostico diferencial a veces es complejo y hay que recurrir a otras técnicas como la ecocardiografía de estrés o la prueba de esfuerzo con consumo de gases.

Miocardiopatía no compacta

Hasta un 8% de los atletas cumplen criterios ecocardiográficos de miocardiopatía no compactada. La CRM a través de los criterios clásicos de relación entre miocardio no compactado/miocardio compactado > 2.3 y/o masa trabecular > 20% de la masa total del VI sugieren el diagnóstico de miocardopatía no compactada. Sin embargo el diagnóstico no debe basarse únicamente la pruebas de imagen y deben tenerse en cuenta la presentación clínica, antecedentes familiares, ECG de 12 derivaciones y función cardiaca para aumentar la sensibilidad del diagnóstico.

Miocarditis y origen anómalo de arterias coronarias

Está claramente demostrado el valor de la CRM en el diagnóstico y pronóstico de la miocarditis.

Aunque la CRM es inferior al angio-TAC deber tenerse en cuenta para valorar el origen de arterias coronarias y sobretodo la CRM de estrés, que permite detectar isquemia inducible en pacientes asintomáticos con un origen de arteria coronaria derecha en seno de Valsalva izquierdo para decidir sobre la actitud quirúrgica.

LA CMR tiene un papel fundamental en la evaluación de los cambios estructurales que ocurren en los atletas y que a menudo plantean una reto y un desafío en el diagnóstico diferencial con diversas enfermedades cardiacas.

Referencia

The Role of Cardiovascular Magnetic Resonance Imaging in the Assessment of Highly Trained Athletes

  • Sabiha Gati, PHD, Sanjay Sharma, MD, Dudley Pennell, MD.
  • JACC Cardiovasc Imaging. 2018 Feb;11:247-259.

Autora

Pilar García González, ERESA_ASCIRES Grupo Médico, Valencia