Los 12 artículos del 2016 que todo Residente de Cardiología tiene que haber leído

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Índice del artículo

A continuación encontraréis una serie de artículos recomendados por tutores de Cardiología.


En el campo de la cardiopatía isquémica se han publicado numerosos artículos sobre la elección de los diferentes antiagregantes en diferentes situaciones clínicas (tratamiento crónico, angioplastia primaria, pre-tratamiento), así como el debate de la duración de la doble antiagregación.
Merece la pena destacar el Update de la ACC/AHA sobre la angioplastia primaria en el SCACEST, así como las guias americanas de adecuación de los criterios de revascularización coronaria en SCA.

Articulos recomendados por el Dr. Marcelo Sanmartín, Tutor de Cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid.


En cuanto a las arritmias en España se comeracializó en el 2016 el Edoxabán (cuarto nuevo anticoagulante, toma en una única dosis) y el antídoto de Dabigatrán, Idarucizumab. Asimismo, hubo trabajos interesantes, como el XANTUS, de datos de vida real de Rivaroxabán, el PIONEER AF-PCI, de la seguridad de Rivaroxaban en síndrome coronario agudo, o la reciente publicación en JAMA de la comparación a corto plazo de Dabigatrán frente a Rivaroxabán.
También se publicaron las guias de la ESC de la fibrilación auricular.

Adjuntamos una revisión interesante de la Revista Europea de Cardiologia sobre la fibrilación auricular.


No puede faltar uno de los muchos artículos que han aparecido sobre el fármaco que ha revolucionado el tratamiento de la insuficiencia cardiaca, el SACUBITRIL-VALSARTAN. Este artículo es una excelente revisión publicada en la revista HEART.

 Artículo recomendado por la Dra. Ana I Huelmos - Secretaria del Comité de Tutores de la SEC
 

NO puede faltar en nuestra biblioteca del 2016 el estudio PARTNER-2. El propósito del ensayo clínico PARTNER 2- cohorte A era comparar TAVR y SAVR en pacientes de riesgo intermedio. Este estudio detectó la no inferioridad de TAVR frente a SAVR en la incidencia del evento acumulado muerte y/o ACV invalidante (modified Rankin Sacale ≥2) en 2.032 pacientes aleatorizados a una u otra rama. Además, el estudio demostró un riesgo aumentado de complicaciones hemorrágicas y FA en la rama quirúrgica, y un incremento del riesgo de complicaciones vasculares e insuficiencia aórtica residual en la rama TAVR. Además, las prótesis TAVR tuvieron un comportamiento hemodinámico superior (una diferencia de gradiente medio de 1 mmHg aproximadamente).

Artículo recomendado por el Dr. Ricardo Sanz Ruiz (Tutor de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Madrid)

 


HOPE-3 BLOOD PRESSURE (Blood Pressure Lowering in People at Moderate Risk) Estudio HOPE-3

Este estudio investiga el valor de utilizar candesartán-hcltzda 16/12,5 en pacientes no hipertensos (PA55 años o mujeres >65 años con al menos un factor de riesgo adicional. También se randomizó en un diseño factorial 2:2 a recibir rosuvastatina 10 o placebo. Incluyeron 12705 pacientes en todo el mundo.

Con una mediana de seguimiento de 5,6 años, el endpoint primario fue 4,1% en grupo candesartan/hctda y 4,4% en grupo control (p=0,40). El endpoint de paro cardiaco resucitado, insuficiencia cardiaca y revascularizaciones fue también similar (4,9% vs 5,2%). El único subgrupo preespecificado que parece beneficiarse de bajar un poco más la PA con esta combinación fue el tercil superior incluido, con una PA >143,5 mmHg. En los otros dos terciles similar.

Análisis: no vale la pena dar bloqueantes de SRAA en personas con riesgo cardiovascular elevado si no son hipertensas.

HOPE-3 LIPID (Effects of Rosuvastatin on Cardiovascular Disease in Moderate Risk Primary Prevention in Diverse Ethnic Groups)

El otro análisis del HOPE-3 es sobre el tratamiento con rosuvastatina. El LDL bajó un 26,5% con rosuvastatina comparado con grupo placebo. El primer co-endpoint primario se redujo de 3,7% a 4,8% con la rosuvastatina (HR 0,76, IC 0,64-0,91, p=0,002) y el segundo co-endpoint primario de 4,4 a 5,7%, p<0,001). La reducción del riesgo fue de un 25% por lo tanto.

Análisis: los resultados son favorables al tratamiento farmacológico, si bien la reducción del riesgo total en valores absolutos es de 1,1%. Habrá que considerar una serie de factores, incluyendo el coste. De todas formas, los resultados avalan la linea de prevención agresiva con estatinas propuesto en guías internacionales.

Artículo recomendado por: Dr Marcelo Sanmartín Fernández, MD, PhD, FESC
Jefe de Sección SCA. Tutor de Residentes. H.U. Ramón y Cajal, Madrid.


El devenir del intervencionismo del tronco en la última década

El devenir del intervencionismo del tronco en la última década Artículo EXCEL  Artículo NOBLE

Tradicionalmente, el ICP del tronco ha sido un “terreno vetado” a los intervencionistas, reservándose el tratamiento percutáneo sólo para casos de riesgo quirúrgico alto o incluso prohibitivo.

Sin embargo, los resultads de “no inferioridad” del ICP frente a la cirugía encontrados en los estudios LEMANS (n=105), PRECOMBAT (n=600), y sobre todo en la cohorte de tronco común del estudio SYNTAX (n=705) hicieron que el ICP del TCI irrumpiese en las últimas guías de revascularización de la ESC (2014) con una indicación más sólida incluso que el ICP en la enfermedad multivaso.

De esta manera el ICP-TCI se ha perfilado como una clara alternativa a la cirugía de revascularización en pacientes con baja o intermedia complejidad anatómica (escala SYNTAX ≤ 32).
En la práctica esto significa tratar de forma percutánea muchos enfermos con lesiones de TCI aislado o con 1-2 vasos adicionales, y remitir para cirugía lesiones complejas de tronco distal, pacientes con lesión compleja asociada de 2-3 vasos, oclusión completa de CD o dominancia izquierda.

Tablaarticulo

Para contrastar lo anterior, en 2016 se publicaron 2 grandes RCT, EXCEL (n=1905) y NOBLE (n=1201), específicamente diseñados para analizar los resultados del ICP en comparación con la cirugía de revascularización en enfermedad de tronco común.
Han sido debatidas las diferencias en los end-points, en las características de las poblaciones, y en los stents empleados (everolimus y biolimus respectivamente). No obstante, se pueden extraer unas conclusiones generales que serían extrapolables a anatomías no excesivamente complejas, que fueron las incluidas en estos estudios (aproximadamente el 90% con SYNTAX ≤ 32):
- Excelentes resultados de ambas técnicas realizadas por personal experimentado
- Misma mortalidad a largo plazo (3 y 5 años respectivamente)
- A favor de ICP: menos sangrado e ictus (0-0,6% frente a 0,7-1,3%) en el postoperatorio
- A favor de cirugía: menos revascularizaciones repetidas (tasas anuales del 2% frente al 3-4%) y menos infartos (tasas anuales del 0,4-0,9% frente al 1,2-1,4%) durante el seguimiento.
- Aunque no disponemos de una comparación directa, el stent de everolimus podría asociarse a una menor incidencia de trombosis a largo plazo (tasas de trombosis probable o definitiva del 1.3% a 3 años, frente 3% a 5 años con stents de biolimus).

El mensaje final vendría a reforzar las indicaciones de las guías europeas, y es que ambas son técnicas válidas en una proporción importante de pacientes con enfermedad de TCI, y que en la elección de una u otra intervendrán factores anatómicos, preferencias del paciente y la experiencia local.

Artículos recomendados por el Dr. David Martí. Cardiólogo Intervencionista y Tutor de Residentes del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, Madrid.