Programa de Formación en Cardio-Oncología

Grupo de Trabajo de Cardio-Oncología

En los últimos años, se ha producido un interés creciente relacionado con las complicaciones cardiovasculares derivadas de los tratamientos antitumorales. Para intentar dar respuesta a las necesidades asistenciales y de formación en este campo se ha creado dentro de la Sección de Cardiología Clínica de la SEC el Grupo de Trabajo de Cardio-Oncología, con el fin de promover actividades científicas relacionadas con la educación e investigación de la patología cardiovascular en pacientes con cáncer y largos supervivientes.


Sobre el grupo

Las terapias dirigidas anti-HER2 han mejorado sustancialmente el pronóstico en pacientes con cáncer de mama, pero pueden asociarse a toxicidad cardiaca. (disfunción ventricular). En estos casos, las guías de práctica clínica recomiendan interrumpir el tratamiento hasta que se resuelve la disfunción ventricular. SAFE-HEaRt es el primer ensayo prospectivo que evalúa si estos tratamientos pueden administrase sin interrupción de forma segura en pacientes con disfunción cardiaca.

Durante las dos ultimas décadas, los resultados clínicos de los pacientes con cáncer han mejorado sustancialmente. Aproximadamente el 50% de los pacientes que desarrollan cáncer, en cualquier forma, sobrevivirá al menos 10 años. Los inhibidores de la tirosin kinasa (ITK) han sido responsables en parte de este éxito.

El cuidado cardiovascular de pacientes con cáncer es un tema que genera cada vez más interés no solo en el campo de la investigación, sino también en la práctica clínica diaria. Lejos de ser una moda pasajera es una realidad a la que nos enfrentamos todos los días en centros grandes y pequeños y tenemos que organizarnos para evitar que nos supere.

Fecha: 7 de febrero y 9 de mayo 2019

Lugar: Hospital Universitario La Paz - Aula de Cardiología. 1ª planta Hospital General

En los últimos años, el desarrollo de los llamados inhibidores de los puntos de control inmunes (ICIs), tales como los anticuerpos anti CTLA-4 (ipilimumab), PD-1 (nivolumab y pembrolizumab) y PD-L1 (atezolizumab, avelumab, durvalumab), han revolucionado los protocolos de tratamiento anti-neoplásico. Estos fármacos, facilitan el reconocimiento por el sistema inmune de las células cancerosas. Desafortunadamente, la supresión de la inmuno-regulación, puede provocar diversos eventos adversos inmuno-mediados como son las miocarditis.

Recientemente en la página web del American College of Cardiology, en su apartado Latest in Cardiology se ha publicado un artículo resumen del Documento de Consenso elaborado por nuestro Grupo de Trabajo, de forma conjunta con representantes de las Sociedades de nuestro país implicadas en el tratamiento de los pacientes con cáncer (Sociedad española de Oncología Médica, Sociedad Española de Oncología Radioterápica y Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia).

La toxicidad cardíaca inducida por antraciclinas es una causa importante de morbilidad y mortalidad precoz en pacientes supervivientes de cáncer infantil. Las actuales estrategias para predecir qué niños son los más susceptibles de sufrir toxicidad cardíaca son inadecuados y el diagnóstico de ésta suele hacerse cuando ya es tarde.

El avance en las nuevas terapias anticáncer ha hecho mejorar la supervivencia de los enfermos de cáncer. Sin embargo, la cardiotoxicidad derivada de esta terapia ha contribuido a un aumento de la mortalidad cardiovascular de estos pacientes. Entre las potenciales cardiotoxicidades de la terapia anticáncer una de las que ha despertado mayor interés recientemente es la que afecta a las alteraciones de la repolarización, que se manifiesta generalmente como un alargamiento del intervalo QT del electrocardiograma, y que puede dar lugar a la aparición de arritmias ventriculares potencialmente fatales.