Actualidad en cardiología clínica - Septiembre 2019

Cambiando el paradigma de la insuficiencia cardiaca en la consulta del cardiólogo clínico

Actualidad en cardiología clínica - Septiembre 2019

No existe un acuerdo unánime sobre la definición de insuficiencia cardiaca (IC) “estable”, por lo que el conocimiento real de esta entidad puede ser incierto. Ello podría deberse a que la IC “estable” probablemente no existe como tal, ya que en realidad la enfermedad sigue progresando, sin que necesariamente esa progresión vaya siempre acompañada de un empeoramiento de la clase funcional. Así, tradicionalmente se entiende como IC con fracción de eyección reducida (IC-FEr) “estable” cuando no existe deterioro clínico, cambio de medicación u hospitalizaciones por IC1.

Pero la IC-FEr es un trastorno progresivo que presenta un riesgo aumentado de complicaciones graves como hospitalización y muerte, incluso en las clases funcionales menos avanzadas2. Sin embargo, la progresión de la enfermedad no siempre se detecta fácilmente, y la “descompensación” puede producirse tanto de forma lenta como repentina, sin que existan métodos simples para predecirla siempre.

A pesar de que en los últimos 30 años se ha mejorado el pronóstico de la IC-FEr, la morbimortalidad sigue siendo elevada3, y en ello probablemente pueda jugar un papel la errónea percepción de la supuesta estabilidad de la enfermedad. Por tanto, es necesario concienciar al profesional sanitario sobre la gravedad de IC-FEr “estable” y cambiar el paradigma del manejo de la IC en la consulta para establecer mejoras en el seguimiento y tratamiento de estos pacientes. Así, una valoración clínica básica probablemente sea insuficiente para evaluar la progresión de la enfermedad, será necesario indagar si se detecta cualquier señal que sugiera progresión de la enfermedad, y si es así, optimizar el tratamiento para mejorar al máximo el pronóstico, ya que no hacerlo en cada visita puede significar una oportunidad perdida para mejorar la situación clínica del paciente. De hecho, la optimización del tratamiento tiene como objetivos enlentecer la progresión de la enfermedad, mejorar la calidad de vida y el pronóstico4,5. Por ello, se debe valorar si debe establecerse un cambio de tratamiento con independencia de la teórica estabilidad clínica y aunque no varíe la clase funcional.

Por otra parte, es fundamental recordar que el seguimiento clínico del paciente con IC-FEr debe realizarse conjuntamente entre los diferentes niveles asistenciales, promoviendo la continuidad entre atención primaria y especializada. No hay que olvidar que una adecuada coordinación en IC ha demostrado mejorar el pronóstico y reducir las hospitalizaciones1,4. En este sentido, conviene destacar el trabajo que se está haciendo desde la Sección de Cardiología Clínica con el programa MICCAP, fomentando la formación en IC y favoreciendo la coordinación entre atención primaria y cardiología en busca de la mejor atención integral posible del paciente con IC6.

En esta newsletter se revisan los aspectos fundamentales del concepto de “estabilidad” y se valoran las consecuencias de su aplicación (Dr. Juan Cosín Sales), se actualiza el tratamiento de la IC-FEr con las últimas novedades sobre el momento en el que debe optimizarse el tratamiento con sacubitrilo/valsartán (Dra. Carolina Ortiz Cortés) y se dan algunas claves sencillas, de gran ayuda para poder detectar la progresión de la enfermedad en cada visita clínica, más allá de la clase funcional, con el objetivo de mejorar al máximo el pronóstico de los pacientes con IC-FEr (Dr. Carlos Escobar Cervantes). En mi opinión, son tres artículos de una excelente calidad científica, que de forma sintética aportan una visión muy práctica sobre aspectos clínicos relevantes para el médico que trata diariamente pacientes con IC-FEr.


Referencias

  1. NICE. Chronic heart failure in adults: management. Disponible en: www.nice.org. uk/guidance/ng106
  2. Sabbah HN. Silent disease progression in clinically stable heart failure. Eur J Heart Fail 2017;19(4):469-478.
  3. Benjamin EJ, et al. Heart disease and stroke statistics—2019 update: a report from the American Heart Association. Circulation. 2019;139(10):e56–e528.
  4. Ponikowski P, et al. 2016 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure: The Task Force for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure of the European Society of Cardiology (ESC). Developed with the special contribution of the Heart Failure Association (HFA) of the ESC. Eur Heart J 2016;37(27):2129-2200.
  5. Yancy CW, et al. 2016 ACC/AHA/HFSA Focused Update on New Pharmacological Therapy for Heart Failure: An Update of the 2013 ACCF/AHA Guideline for the management of Heart Failure. J Am Coll Cardiol 2016;68:1476-1488.
  6. Barrios V, et al. Programa MICCAP (Manejo de la Insuficiencia Cardiaca en Cardiología y Atención Primaria): mejorando el manejo del paciente con insuficiencia cardiaca. SEMERGEN 2018;44:525-600.

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