El diagnóstico precoz de la miocardiopatía amiloide por transtiretina permite iniciar terapias antes de que exista daño cardiaco irreversible. Esto se traduce en una mayor supervivencia, menos hospitalizaciones y en preservar la calidad de vida, como explica Álvaro Aceña Navarro (Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Madrid).