La muerte súbita en el deportista representa uno de los escenarios más impactantes —y mediáticos— de la cardiología. A pesar de su baja incidencia, cada caso genera una enorme alarma social y plantea preguntas inevitables: ¿se podía haber evitado?, ¿estamos haciendo un cribado adecuado?, ¿qué ocurre después en los supervivientes?