La edad avanzada es un factor predictor de mortalidad ampliamente conocido en pacientes en situación crítica, incluyendo la parada cardiaca extrahospitalaria (PCR-EH). Los cuidados posresucitación en los pacientes mayores siguen siendo fuente de debate en esta población, así como la conveniencia de realizar procedimientos invasivos en esta población para evitar medidas fútiles.