La insuficiencia cardiaca avanzada continúa siendo un escenario clínico de alta complejidad, en el que las opciones terapéuticas disponibles son limitadas y, en muchos casos, orientadas fundamentalmente al alivio sintomático más que a la modificación del pronóstico a mediano y largo plazo. En este contexto, el uso intermitente de levosimendán ha ganado protagonismo en los últimos años...