La sede del Parlamento Europeo ha acogido la jornada “Caring for Europe’s Hearts through Prevention, Preparedness, and Response”, un encuentro clave para reforzar la respuesta europea frente a la enfermedad cardiovascular, principal causa de muerte en la Unión Europea, con cerca de 1,7 millones de fallecimientos anuales.
La iniciativa, enmarcada en el desarrollo del Plan Europeo de Salud Cardiovascular, ha sido foro de sensibilización sobre los factores sociales, medioambientales y de género que impactan directamente en la salud cardiovascular.
La SEC y la FEC, presentes en el debate europeo
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) han participado en este espacio de reflexión y diálogo. La cardióloga Elena Arbelo, del Hospital Clínic de Barcelona, y la gerente SEC-FEC, Blanca Miranda, han intervenido en el panel dedicado a la prevención de la enfermedad cardiovascular.
Durante la sesión han subrayado que, si Europa quiere alcanzar una reducción del 25% de la mortalidad cardiovascular en 2035, será imprescindible ir más allá de la prevención basada únicamente en los factores de riesgo ‘clásicos’.
En este sentido, la Dra. Elena Arbelo ha destacado que “estos factores son fundamentales, pero su impacto suele ser más lento y, además, explican solo una parte del problema: aproximadamente la mitad de la enfermedad cardiovascular se relaciona con ellos, mientras que la otra mitad depende de otros determinantes, entre ellos la genética, crucial tanto en cardiopatías hereditarias —menos frecuentes por separado pero muy relevantes en conjunto— como en enfermedades muy comunes, como la cardiopatía isquémica o la fibrilación auricular, especialmente cuando aparece a edades tempranas”. Arbelo ha insistido también en la necesidad de implementar medidas que mejoran la supervivencia de forma inmediata, como la disponibilidad pública y ampliamente diseminada de desfibriladores (DEA) y una formación masiva en reanimación cardiopulmonar (RCP), empezando desde edades tempranas en las escuelas o siguiendo ejemplos europeos como Dinamarca, donde se vinculó esta capacitación a la obtención del permiso de conducir.
Por su parte, la Dra. Blanca Miranda ha recalcado la importancia de dotar a este plan de un presupuesto específico y sostenido, subrayando que invertir en prevención, detección precoz y preparación ante la parada cardiorrespiratoria es invertir en salud, en equidad y en la sostenibilidad del sistema.
La sesión también ha contado con la participación de representantes institucionales y expertos en salud pública como Leire Pajín, diputada del Parlamento Europeo; Iratxe García, presidenta del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D); Romana Jerkovic, eurodiputada; Elena Nevado, jefa de la Unidad de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud y miembro de la Comisión Europea; y el Dr. Javier Tapia, de la Fundación Carme Chacón.
De la reflexión a la acción: formación en RCP
La segunda jornada ha estado centrada en la acción práctica con un taller formativo de reanimación cardiopulmonar (RCP), impartido por los servicios médicos del Parlamento Europeo, que pretende reforzar la importancia de mejorar la atención y una respuesta rápida ante la parada cardiorrespiratoria.


