Conocer lo más novedoso que se ha publicado en el último año en diferentes ámbitos de la cardiología es el objetivo principal de una de las sesiones estelares que cada año se llevan a cabo en el marco de este congreso. En esta ocasión, la edición de CardioActualidad del Congreso SEC25 de la Salud Cardiovascular ha vuelto a despertar la expectación habitual y congregar a cientos de congresistas.
La sesión ha arrancado con un repaso a la prevención cardiovascular, donde se ha subrayado la importancia de herramientas cada vez más eficaces para el control de los factores de riesgo. Además de la adiposidad, cobran fuerza la inflamación, la salud mental o las variantes específicas de la enfermedad. Todo ello acompañado de un mensaje claro: la investigación es la vía más sólida para alcanzar una auténtica prevención y reducir eventos futuros.
La insuficiencia cardiaca se ha abordado desde múltiples perspectivas, con datos actualizados de prevalencia y mortalidad, ensayos sobre fármacos clásicos y nuevos, y el desarrollo de dispositivos capaces de detectar precozmente las descompensaciones. También se han comentado avances en terapias avanzadas que marcan el futuro del manejo de estos pacientes.
El bloque dedicado a la imagen cardiaca ha destacado por el auge de la multimodalidad y la consolidación de la inteligencia artificial. El TAC mejora su capacidad pronóstica al añadir información más allá del calcio coronario; la resonancia permite reclasificar a pacientes candidatos a desfibrilador en miocardiopatías complejas; y el PET amplía horizontes diagnósticos con nuevos radiotrazadores en patologías como la amiloidosis. La sostenibilidad y la ética en el uso de la inteligencia artificial se perfilan como retos ineludibles.
La voz de la enfermería ha estado presente a través de la revisión de artículos publicados en revistas de alto impacto, que reflejan la aportación creciente de esta disciplina en áreas como el síndrome coronario agudo, hemodinámica, rehabilitación cardiaca o arritmias, y que reafirman el papel esencial del equipo multidisciplinar en la mejora de los resultados de salud.
En el terreno de la cardiología intervencionista se han destacado mensajes clave en tres frentes: los estudios que amplían la indicación de la TAVI, incluso en pacientes asintomáticos con estenosis aórtica grave; las estrategias de monoterapia tras la intervención coronaria, cada vez más respaldadas por la evidencia; y las nuevas guías europeas de valvulopatías, que adelantan a los 70 años la recomendación de TAVI y otorgan un mayor peso al tratamiento transcatéter de la insuficiencia tricuspídea.
En arritmias, la gran novedad ha sido la consolidación de la ablación con campo eléctrico pulsado, una técnica más rápida y segura que empieza a imponerse como primera línea en muchos laboratorios de electrofisiología. Paralelamente, la estimulación del sistema de conducción se perfila como una alternativa a la estimulación ventricular convencional y, en determinados casos, a la terapia de resincronización.
La cardiopatía isquémica ha cerrado la sesión abordando los ensayos sobre betabloqueantes tras infarto con resultados dispares que apuntan a la necesidad de afinar las recomendaciones según la fracción de eyección. También se han presentado novedades en terapias antitrombóticas, desde la monoterapia frente a la doble antiagregación hasta estudios en pacientes con shock cardiogénico, mientras el papel del clopidogrel en la prevención secundaria vuelve a ganar protagonismo.
En conjunto, la CardioActualidad volvió a demostrar por qué es uno de los espacios más esperados del congreso: un escaparate privilegiado para condensar un año de avances científicos y clínicos que marcarán la práctica de la cardiología en los próximos meses.
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