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Segunda jornada del Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares 2007

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En España mueren entre 40.000 y 50.000 personas al año como consecuencia de la muerte súbita cardíaca, una patología que tiene causa cardíaca en el 90% de los casos.

El Desfibrilador Automático Implantable (DAI) es el método más efectivo para disminuir el riesgo de muerte de súbita.

Otro de los temas clave que hoy se debate en el Congreso es el abordaje integral de la hipertensión —uno de los principales factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular— ya que resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

El Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares 2007 se celebra en Madrid entre los próximos 18 y 20 de octubre

El Síndrome Coronario Agudo (SCA) comprende tres grupos de patologías: la angina inestable de pecho, el infarto agudo de miocardio y la muerte súbita, del que se diagnostican cada año alrededor de 75.000 casos.

Durante los últimos meses se ha mostrado un interés creciente por la muerte súbita, una patología que provoca que fallezcan en España entre 40.000 y 50.000 personas al año y que ha centrado el interés de los cardiólogos reunidos en El Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares 2007, que se está celebrando estos días en Madrid y que hoy vive su segunda jornada.

“La muerte súbita tiene una causa cardíaca en el 90% de los casos, a pesar de que también puede ser debida a otras enfermedades (embolia pulmonar, hemorragia cerebral…) y consiste en una muerte inesperada, que se produce en una persona con o sin enfermedad previa conocida, durante la primera hora del inicio de los síntomas”, afirma el Dr. Ignacio Fernández Lozano, secretario de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC.

La importancia socio sanitaria de esta patología reside en que produce el 20% de los fallecimientos de los países desarrollados. El principal mecanismo por el que las enfermedades cardíacas producen la muerte súbita es el desarrollo de un ritmo cardiaco muy rápido y descontrolado (fibrilación ventricular).

Así lo explica el Dr. Fernández Lozano al afirmar que uno de los principales problemas que plantea la muerte súbita es que “es muy difícil de prevenir, ya que no existen pruebas que determinen la probabilidad de padecerla, dado que muchos enfermos se encuentran asintomáticos antes del episodio. Entre los enfermos con cardiopatía, la principal patología es la enfermedad de las arterias coronarias (infarto agudo de miocardio y angina de pecho)”.

Por otra parte, se calcula que solo en torno al 5% de las personas que presentan una muerte súbita cardíaca sobreviven. La muerte cerebral y el fallecimiento irreversible pueden ocurrir en tan sólo 4-6 minutos después de que ocurra la parada cardíaca. Esta, puede revertirse en la mayoría de las víctimas si se trata en pocos minutos con una descarga eléctrica en el pecho —conocida como desfibrilación— para normalizar el ritmo cardíaco.

En este sentido, el Dr. Fernández Lozano considera que en los últimos años se está haciendo hincapié en la “disponibilidad de desfibriladores automáticos externos —aparatos que colocados en el pecho del paciente son capaces de reconocer los ritmos rápidos del corazón que producen una parada cardíaca y tratarlos mediante descargas eléctricas— en zonas con gran aglomeración de personas, así como en la formación de personas no sanitarias para que sean capaces de realizar medidas básicas de reanimación en personas víctimas de una muerte súbita.

Al margen de estas medidas, uno de los grandes avances en las últimas dos décadas para la prevención de la muerte súbita cardíaca ha sido el llamado desfibrilador automático implantable, un pequeño dispositivo electrónico que se implanta en el pecho.

El desfibrilador vigila continuamente el ritmo del corazón. “En caso de que el corazón tenga un ritmo muy rápido, el dispositivo lleva a cabo un tratamiento eléctrico —bien estimulación eléctrica muy rápida o bien una descarga eléctrica— que en la inmensa mayoría de los casos corta la arritmia”, afirma el Dr. Fernández Lozano.

Por otra parte, en caso de que el corazón vaya demasiado lento el desfibrilador automático actuará como marcapasos, lanzando impulsos eléctricos a una frecuencia cardíaca adecuada para el paciente.

Abordaje integral de la hipertensión

Otro de los temas centrales que hoy se debaten en la el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares 2007 es el abordaje de la hipertensión, aspecto que trata el Dr. Björn Dahlöf, del departamento de Medicina de Sahlgrenska University Hospital (Suecia) en la conferencia “Hipertensión, más que mmHg”.

En opinión del Dr. Dahlöf se debe llevar a cabo una “intervención integral del paciente hipertenso”. El motivo radica en que un adecuado control de la presión arterial puede producir un “descenso del 10% en el riesgo global de aparición de enfermedad cardiovascular, una tasa similar a la se alcanza con el control lipídico; sin embargo un abordaje conjunto de la hipertensión y de la dislipemia alcanza tasas de reducción del 45% de riesgo de enfermedad cardiovascular”, concluye el Dr. Dahlöf.

En conclusión, el mensaje que el experto sueco quiere trasmitir es que “el tratamiento de los pacientes hipertensos debe mejorar a través de un abordaje conjunto de sus factores de riesgo”.