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Casi un 25% de los pacientes con marcapasos sufrirá otra arritmia o insuficiencia cardiaca en tres años

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La Sociedad Española de Cardiología (SEC) celebra en Cartagena, a lo largo del día de hoy y hasta mañana, la XXVII reunión de primavera de la Sección de Estimulación Cardiaca, a la que asistirán más de 200 especialistas en este campo, entre cardiólogos, técnicos, enfermeros, cirujanos cardiacos, médicos de cuidados intensivos, anestesistas y médicos residentes.

¿Conviene modificar el lugar de implantación de los marcapasos?
Durante el encuentro, el Dr. Jesús Rodríguez García, miembro de la SEC y cardiólogo de la Unidad Coronaria del Hospital General Universitario 12 de octubre de Madrid, dará una conferencia en la que se analizarán los perjuicios recientemente demostrados de la implantación de un marcapasos en la punta del ventrículo derecho, zona donde se implantan actualmente el 90% de los dispositivos en pacientes que sufren bloqueos aurículo–ventriculares.

Según datos del registro nacional de marcapasos, en nuestro país se implantan anualmente 729 marcapasos por millón de habitante, es decir, más de 34.000. Existen evidencias de que, a tres años vista tras el implante de este dispositivo, entre el 20% y el 25% de los pacientes ven deteriorada su función ventricular, desarrollando insuficiencia cardiaca u otra arritmia. Por ello, surge la necesidad de encontrar lugares alternativos para estimular el corazón que no conlleven efectos adversos para la salud del paciente.

Actualmente se están llevando a cabo tres estudios multicéntricos: RAPS, PROTECT PACE y Optimize RV, que pretenden demostrar los beneficios de implantar estos dispositivos cercanos al área de his o en el tracto de salida del ventrículo derecho, optimizando así la sincronía ventricular, conservando la fracción de eyección (porcentaje que mide la disminución del volumen del ventrículo izquierdo en contracción respecto a cuando está en relajación) y mejorando la evolución del paciente.

“Nos encontramos en un momento crítico en que se sigue poniendo el cable en la punta del ventrículo derecho en la práctica clínica aunque hay que dar un salto y cambiar este sitio. Los resultados de estos estudios y la labor de las sociedades científicas promoverán la actitud de este cambio en breve”, comenta el Dr. Rodríguez García, “tras demostrar que los nuevos lugares de implantación son igual de fáciles y seguros y que tienen el mismo rendimiento eléctrico e incluso presentan menos complicaciones, habrá que pasar por un proceso de aprendizaje para familiarizar a los especialistas con el nuevo lugar de implantación del marcapasos”, aclara.

Nuevas guías de resincronización cardiaca
Entre otras novedades, en el encuentro se analizará la última versión de las Guías de Práctica Clínica de la European Society of Cardiology sobre la terapia con dispositivos para la insuficiencia cardiaca (IC), pues, tras las evidencias de algunos estudios presentados recientemente, el documento ha tenido que actualizarse ampliando las indicaciones para la terapia de resincronización cardiaca (TRC).

La insuficiencia cardiaca es la incapacidad del corazón de bombear sangre a un volumen adecuado para mantener las necesidades del cuerpo humano, generando debilidad respiratoria. El corazón puede fallar debido a un problema propio o porque su capacidad de reacción no alcanza a satisfacer lo que el organismo le demanda.

En algunos enfermos de IC, los ventrículos no sólo se contraen poco, sino que además lo hacen de manera desincronizada. Para este tipo de pacientes, la resincronización cardiaca es la técnica más habitual. La TRC, que se ha implantado definitivamente en Europa en esta última década, estimula los ventrículos derecho e izquierdo a partir de un dispositivo implantable similar a un marcapasos o un desfibrilador. Este dispositivo envía pequeños pulsos eléctricos a los dos ventrículos del corazón para lograr que vuelvan a latir juntos y de manera simultánea.

Los buenos resultados de esta práctica se han consolidado en diversos estudios controlados y randomizados como el REVERSE o el MADIT CRT, demostrando que la TRC reduce sustancialmente los eventos de insuficiencia cardiaca en pacientes que sufren una IC muy avanzada o que se encuentran en una clase funcional IV (sufren disnea al menor esfuerzo o en reposo, y son incapaces de realizar cualquier actividad física).

Gracias al estudio RAFT, presentado en noviembre de 2010, se ha demostrado que la TRC también aporta grandes beneficios a pacientes con IC menos avanzadas, pacientes con clases funcionales I, II y III, y pacientes con fibrilación auricular.

Asimismo, aplicada de manera precoz, esta técnica no sólo es capaz de reducir los eventos de insuficiencia cardiaca, sino que también disminuye la tasa de mortalidad. Tras analizar a 1.798 pacientes durante 40 meses, el estudio RAFT demostró que los pacientes tratados con resincronización cardiaca que portaban un desfibrilador automático implantable (DAI) tuvieron una supervivencia un 6% superior a los que solamente tenían implantado el DAI, de modo que se salva una vida por cada 14 pacientes que se tratan con DAI más resincronización en vez de únicamente DAI.

En cuanto a los ingresos por insuficiencia cardiaca, hubo 174 hospitalizaciones en el grupo de DAI con TRC, frente a 236 ingresos del otro grupo (más de un 26% menos). De este modo, en 5 años se previene un ingreso por insuficiencia cardiaca por cada 11 pacientes que se traten con DAI y resincronicación en vez de sólo DAI.

“Las guías de resincronización cardiaca han tenido que variar para adaptarse a una realidad que los especialistas ya habíamos observado previamente, haciendo que ésta sea una técnica prioritaria en todas las fases de insuficiencia cardiaca, de modo que se reduzcan los eventos de IC y la mortalidad, se prevenga el remodelado y se evite la progresión de la enfermedad”, explica el Dr. Antonio Hernández Madrid, miembro de la SEC, coordinador del grupo de trabajo de resincronización cardiaca y electrofisiólogo de la Unidad de Arritmias del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Otros aspectos a destacar de la reunión
El desarrollo de diferentes sistemas de monitorización y el seguimiento no presencial de los marcapasos y desfibriladores ha alcanzado gran importancia en los últimos años contribuyendo a una mayor seguridad de los pacientes y a una mejor distribución de los recursos sanitarios al poder disminuir las visitas presenciales, pero requiere formación y preparación de todos los profesionales implicados en el cuidado de estos pacientes. Por ello, además de los aspectos referidos, durante el encuentro se va a desarrollar un curso de formación sobre el seguimiento presencial y remoto de pacientes con dispositivos de estimulación cardiaca, dirigido tanto a médicos como a personal de enfermería.

También se discutirá sobre diferentes aspectos de las complicaciones durante la implantación y el manejo de las de la anticoagulación durante el periodo perioperatorio que es en la actualidad un tema controvertido.

La Asociación Española de Enfermería en Cardiología, a través de su grupo de trabajo de Electrofisiología y Estimulación Cardiaca, organizará una mesa redonda sobre cuidados de enfermería en pacientes con marcapasos.

Asimismo, las diferentes empresas del sector presentarán en una mesa redonda sus novedades tecnológicas más importantes.

Para la presidenta de la Sección de Estimulación Cardiaca de la SEC, la Dra. María José Sancho-Tello de Carranza: “Este tipo de reuniones reviste un gran interés, pues nos permite contactar en un par de días con todos los profesionales dedicados al cuidado del paciente con estimulación cardiaca, que engloba diferentes especialidades, y que siempre es provechoso y redunda en una puesta al día, que va a mejorar el cuidado del paciente, que al fin y al cabo es el objetivo principal”.