Entrevistas y debates

Cambian las reglas del juego en la reducción de c-LDL y el riesgo cardiovascular

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Los doctores Juan Cosín Sales y Leopoldo Pérez de Isla comentan una nueva pauta disponible de administración de alirocumab que se presenta junto a un nuevo dispositivo, y que facilitan el tratamiento de la dislipemia ya que permiten individualizar el tratamiento, mejorando su adherencia.

 

El colesterol LDL (c-LDL) es el principal factor de riesgo en la enfermedad coronaria, pero en su control sigue existiendo margen de mejora. Los resultados del estudio ODYSSEY CHOICE I en 2016 demostraron grandes reducciones de c-LDL con alirocumab 300 (una toma al mes) y una buena tolerabilidad del fármaco en esta dosis, por lo que se amplían las posibilidades en la prescripción del tratamiento.

Esta pluma precargada consiste en una inyección de 2 mL que permite la auto-administración del fármaco de forma fácil, sin necesidad de pulsar ningún botón, en pocos segundos y de forma mensual. Como aclara el Dr. Juan Cosín (Hospital Arnau de Vilanova, Valencia), se puede aplicar en pacientes con y sin estatinas, sin diferencias en los resultados.

Además de su facilidad de uso para el paciente, valorada en el ensayo SIDNEY (2019), este dispositivo puede facilitar la dispensación hospitalaria y la adherencia al tratamiento. “Lo importante es bajar el c-LDL para reducir la aparición de eventos y mejorar la esperanza y la calidad de vida”, concluye Leopoldo Pérez de Isla (Hospital Clínico San Carlos, Madrid).