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Congreso SEC El 50% de pacientes con EV frecuente y baja FEVI de origen indeterminado la normalizan tras la abolición sostenida de EV

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La extrasistolia ventricular (EV) frecuente puede inducir disfunción sistólica o empeorar la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI). El objetivo del estudio ‘Reconocimiento clínico de la miocardiopatía pura inducida por extrasistolia ventricular en su presentación inicial’, finalista a mejor comunicación oral en el Congreso SEC 2017, era identificar el patrón clínico de los pacientes con una miocardiopatía pura inducida por EV en su presentación clínica.

 

El estudio multicéntrico prospectivo incluyó a 155 pacientes consecutivos con baja FEVI aceptados para ablación, quienes recibieron seguimiento durante 12 meses tras el procedimiento. Se excluyeron los pacientes con cardiopatía estructural diagnosticada previamente y los pacientes sin una normalización completa de la FEVI al final del seguimiento.

Así, de los 81 pacientes restantes, el 51% presentó una ablación sostenida exitosa y no normalizaron la FEVI, clasificándose como una miocardiopatía no-isquémica empeorada por EV; el 49% de los pacientes normalizó la FEVI y se clasificaron como miocardiopatía pura inducida por EV.

Los pacientes con una miocardiopatía pura inducida por EV presentaron una mayor carga basal de EV, un diámetro telediastólico del VI más pequeño y una anchura del QRS intrínseco y de la EV menor. La presencia de características basales tales como un QRS intrínseco menor a 130 ms, una carga basal de EV menor al 17%, o un DMTDVI menor de 63 mm, predijo de forma precisa que los pacientes normalizarían la FEVI tras la ablación de EV con una sensibilidad del 85% y una especificidad del 98%.

Relevancia clínica

“La distinción previa al procedimiento de aquellos pacientes con una miocardiopatía pura inducida por la EV es relevante clínicamente, ya que podría tener valor pronóstico a largo plazo. Permite, además, una mayor información al paciente, generando unas expectativas más realistas en relación al procedimiento”, explica el Dr. Mikel Martínez Torroba, uno de los firmantes del estudio, quien también destaca que “puede influir en decisiones clínicas como, por ejemplo, la utilidad o no de reablación en caso de recurrencia, así como la necesidad de implantar un desfibrilador como prevención primaria de la muerte súbita”.