En este estudio se lleva a cabo un análisis secundario sobre las cohortes de los estudios Monitoring Mothers-to-Be (nuMoM2b) y Monitoring Mothers-to-Be Heart Health Study (nuMoM2b-HHS) en el que se pretende valorar la relación de un patrón de sueño corto mantenido en el tiempo desde el embarazo hasta un periodo posparto entre 2 y 7 años, con el desarrollo de enfermedad cardiometabólica e hipertensión arterial (HTA).
Para ello se analizó a 3.922 mujeres reclutadas durante su primer embarazo y seguidas durante un tiempo medio de 3,1 años tras el parto. La edad media de estas mujeres fue de 27,3 años y el 64,8% eran de raza blanca. Se definió la presencia de patrón de sueño corto persistente como aquella duración de sueño autoreferida por las pacientes menor de 7 horas durante el embarazo y en el periodo de posparto entre 2 y 7 años. Se analizó la incidencia de hipertensión arterial y síndrome metabólico en el seguimiento de estas pacientes y los resultados se ajustaron a la edad, el tiempo de seguimiento y el índice de masa corporal de las pacientes.
Se observó que el 14,4% de las mujeres presentaron patrón de sueño corto persistente, siendo su incidencia mayor en las mujeres de raza negra no hispanas (adjusted odds ratio [aOR] 2,17; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 1,59-2,97), en las mujeres no casadas (aOR 1,68; IC 95%: 1,29-2,19) y en las mujeres separadas, divorciadas o viudas (aOR 5,71; IC 95%: 2,56-12,72).
La presencia de un patrón de sueño corto persistente se asoció al desarrollo de síndrome metabólico en el seguimiento (aOR 1,60; IC 95%: 1,21-2,11) pero no a una mayor incidencia de hipertensión (aOR 0,91; IC 95%: 0,69-1,19).
Con base en lo anterior, el estudio concluye que el patrón de sueño corto persistente desde el embarazo y hasta entre 2 y 7 años tras el mismo, se asocia a un mayor riesgo de presentar eventos cardiometabólicos.
Comentario
Estudios previos nos han mostrado ya la relación que un bajo número de horas de sueño tiene en el desarrollo de diferentes enfermedades como la obesidad, la hipertensión, la diabetes mellitus, la enfermedad cardiovascular, la depresión o el Alzheimer, entre otras. Sabíamos además que el impacto de la falta de sueño es mayor cuando se produce a edades más tempranas, incluidos los niños, y en mujeres. Conocemos además que las mujeres que presentan un patrón de sueño corto en el periodo de la perimenopausia tienen un riesgo cardiovascular incrementado en base, entre otros factores, de nuevo una mayor incidencia de síndrome metabólico.
Este estudio se ha realizado sobre una amplia y variada cohorte de mujeres que abarca diferentes razas, etnias y perfiles socioeconómicos. Cabría pensar que el impacto que estos factores pueden tener en la calidad del sueño de las mujeres embarazadas o en los años posteriores al nacimiento de un hijo es considerable, y así se observa que las mujeres de raza negra no hispana y el estado civil no casado asocian una mayor incidencia de patrón de sueño corto.
La presencia de un patrón de sueño corto, definido como una duración de sueño inferior a 7 horas asocia un riesgo 1,6 veces mayor de presentar síndrome metabólico en el seguimiento. Puntos de corte aún más bajos, en los que se fija la duración del sueño por debajo de las 6 horas asocian un riesgo aun mayor (aOR 2,3). Este hallazgo nos hace pensar que la calidad del sueño puede definir un nuevo factor de riesgo en el desarrollo de enfermedad cardiometabólica en las mujeres.
Actualmente, el aumento de la presencia de síndrome metabólico en mujeres cada vez más jóvenes resulta un problema de salud creciente que nos obliga a buscar objetivos de tratamiento en esta población. Identificar un nuevo factor de riesgo en el bajo número de horas de sueño que sufren con frecuencia las mujeres en dos periodos vitales de duración significativa, como son el embarazo y la perimenopausia, nos obliga a desarrollar intervenciones sobre la calidad del sueño de las mujeres que disminuya el impacto negativo en su salud que su falta puede causar. Sobre todo, en aquellas con un perfil epidemiológico de mayor riesgo.
Referencia
Persistent short sleep duration from pregnancy to 2 to 7 years after delivery and metabolic health
- Minjee Kim, Laura Elizabeth Wiener, Jace Gilbert, Rebecca B. McNeil, Kathryn J. Reid, William A. Grobman, Francesca Facco, David M. Haas, Robert M. Silver, Philip Greenland, Lynn M. Yee, Phyllis C. Zee.
- JAMA Netw Open. 2024;7(12):e2452204.




