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"Los más de 800 inscritos en el curso de cardiología básica de SECoopera confirman la gran necesidad que existía de una iniciativa de este tipo"

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La Dra. Marta Farrero, coordinadora de SECoopera, se muestra gratamente sorprendida por la gran acogida que ha tenido el ‘Curso de cardiología básica’ dentro del ‘Reto Chagas en Bolivia’. Nos cuenta en qué consiste el proyecto y qué objetivos persigue.

¿Cuál es el objetivo del Curso de Cardiología Básica que ha puesto en marcha SECoopera? ¿Por qué se pensó en un curso de estas características?
Como sabéis, hemos puesto en marcha un proyecto de cooperación internacional en Cardiología desde la SEC.
Uno de los países con quien empezamos a colaborar en este sentido fue Bolivia y nuestro contacto allí, una ONG llamada Puente de Solidaridad, nos tradujo la necesidad de mejorar la atención cardiológica en zonas remotas donde no hay especialistas. Identificamos entonces esta necesidad de formación y nos pusimos en marcha para elaborar un curso de cardiología muy práctico, dirigido a la semiología y patología cardiovascular más frecuente. También pusimos el foco en la atención especializada de enfermería, que son al final quienes tienen un contacto más cercano con la población y quienes pueden hacer una labor de prevención, educación y detección de problemas que resulta fundamental en este entorno.
El objetivo final del curso es que el profesional sanitario general pueda ampliar sus conocimientos prácticos de cardiología y mejorar la prevención, diagnóstico y tratamiento aún cuando no tenga disponible un especialista en cardiología en su entorno inmediato.
Además de los temas que se exponen en el programa, ofrecemos una tutoría en vivo con los alumnos cada sábado, de forma que pueden comentar dudas y establecer lazos que esperamos ayuden a mejorar la formación en cardiología y la atención a los pacientes.
Un gran grupo de voluntarios se han implicado en el proyecto, ya sea diseñando el programa, coordinando los equipos o preparando las charlas. Querría aprovechar para mandar un agradecimiento inmenso a todos ellos, sin los cuales un proyecto de esta magnitud no habría sido posible. Carolina Ortiz ha sido una pieza clave en el diseño y la coordinación del curso.
¿Cuáles son las principales problemáticas a la hora del diagnóstico de enfermedad de Chagas en Bolivia?
El diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas fue el objetivo inicial de nuestra colaboración con Bolivia. De hecho en un primer momento, este proyecto debía empezar por deslazarnos al terreno para hacer diagnóstico e implante de marcapasos. Desafortunadamente, la pandemia por COVID nos ha impedido hasta el momento trabajar físicamente desde allí, y por eso hemos redireccionado nuestros esfuerzos y los hemos ampliado a la atención cardiológica en general. Esperamos poder hacer una acción sobre el terreno lo antes posible.
La enfermedad de Chagas es endémica en Bolivia, y los mayores retos a los que nos enfrentamos son la falta de recursos para el diagnóstico y, sobre todo, para el tratamiento de sus repercusiones cardiológicas. En este sentido querría agradecer la inestimable colaboración de la Sociedad Boliviana de Cardiología (SOBOCAR), quienes han elaborado el módulo de enfermedad de Chagas del curso y nos han guiado en todo el desarrollo.
Es importante remarcar que la enfermedad de Chagas puede suponer un estigma social, así que es fundamental trabajar en paralelo con la sociedad civil y los colectivos de pacientes que pueden poco a poco ir transformando la imagen y estigmatización de la enfermedad. Estamos colaborando desde el principio con dos organizaciones: ISGlobal y La Caixa Living Lab, que tienen mucha experiencia en este campo.
El curso consta de dos cursos, uno para medicina y otro para enfermería, que se realizan de manera independiente. ¿Qué destacarías especialmente de cada uno de ellos?
Desde el principio creímos que ambos cursos son fundamentales para poder dar atención a la patología cardiovascular de forma integral. Cualquier profesional puede apuntarse a uno u otro, o incluso a los dos, indistintamente.
En el curso de medicina nos dedicamos especialmente a semiología, exploraciones complementarias, y al diagnóstico y tratamiento de las patologías cardiovasculares más frecuentes.
En el cuso de enfermería se presta mucha atención a la identificación, prevención y tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular, y de las patologías cardiacas más frecuentes, así como en algunas habilidades más técnicas como la realización de electrocardiogramas o la revisión de dispositivos como los marcapasos.
El curso de cardiología básica ha comenzado con más de 800 inscritos. ¡Un éxito! ¿Qué valoración haces de esta gran acogida?
La verdad es que estamos muy gratamente sorprendidos por la gran aceptación que ha tenido el curso y que nos confirma la gran necesidad que existía de una iniciativa de este tipo. La recepción en Bolivia ha sido maravillosa, gracias a la gran campaña de difusión que han hecho Puente de Solidaridad y SOBOCAR. ¡El propio Ministerio de Sanidad de Bolivia se ha hecho eco de la iniciativa y ha apoyado su difusión!
Pero no solamente Bolivia se ha interesado por el curso; tenemos inscritos de España y de muchos países de Latinoamérica. Esta es también una colaboración inicial con los campos saharauis, donde también tenemos médicos inscritos.
Esta primera iniciativa de SECoopera está siendo un gran éxito y nos motiva a seguir adelante con este ilusionante proyecto.