La prevalencia creciente de la fibrilación auricular (FA) subraya la necesidad de identificar factores de riesgo modificables que permitan reducir su aparición y recurrencias. Tradicionalmente, el consumo de café se ha considerado potencialmente proarrítmico. Sin embargo, el café es una de las bebidas más ubicuas y contiene diversos compuestos con efectos fisiológicos relevantes, entre ellos la cafeína.
Pese a su amplio consumo, no se disponía hasta ahora de ensayos clínicos que evaluaran su impacto en pacientes con FA. En este contexto, los estudios observacionales disponibles han reportado de forma consistente la ausencia de un aumento del riesgo, e incluso una menor incidencia de FA, entre los consumidores habituales de café. El objetivo de este estudio fue determinar el efecto del consumo de café con cafeína frente a la abstinencia de café y cafeína sobre la recurrencia de FA.
Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, prospectivo y abierto que incluyó a 200 pacientes de cinco hospitales de Estados Unidos, Australia y Canadá. Los participantes eran adultos consumidores habituales de café, con FA persistente o flutter auricular con antecedente de FA, programados para cardioversión eléctrica (CVE). Se excluyen, entre otros, pacientes con ablación de FA o cirugía cardiotorácica en los 3 meses previos.
Tras una CVE exitosa, los participantes se aleatorizaron (1:1) a consumir café regularmente (al menos una taza diaria) o a la abstinencia de café (incluido café descafeinado) y productos con cafeína, durante 6 meses.
El objetivo primario del estudio fue el tiempo hasta la recurrencia de FA o flutter auricular (>30 segundos). Los pacientes fueron seguidos a los 1, 3 y 6 meses mediante visitas telefónicas, presenciales o por videoconferencia. Para el endpoint principal se utilizaron ECG, dispositivos portátiles de registro electrocardiográfico y datos de dispositivos implantables. Cabe destacar que el 53% de los pacientes portaban dispositivos que permitían una monitorización continua del ritmo.
La edad media fue de 69 años y el 71% eran varones. El consumo basal de café fue similar en ambos grupos. Las características basales de los pacientes eran comparables entre grupos, aunque hubo diferencias numéricas en el sexo, la presencia de enfermedad coronaria o el antecedente de ablación de FA. El 52% de los pacientes recibía tratamiento antiarrítmico.
La recurrencia de FA o flutter fue menor en el grupo asignado a consumo de café (47%) en comparación con el grupo de abstinencia (64%), con un mayor tiempo hasta recurrencia en el grupo de consumo. El hazard ratio (HR) fue de 0,61 (0,42-0,89) para el evento combinado, lo que se traduce en una reducción del 39% del riesgo de recurrencia. Este beneficio estuvo impulsado por una reducción significativa de las recurrencias de FA (HR 0,62 [0,43-0,91]), sin observarse diferencias estadísticamente significativas en el flutter auricular (HR 0,37 [0,10-1,40]; p=0,14).
Los investigadores concluyen que, en pacientes con FA persistente consumidores habituales de café, la asignación al consumo de aproximadamente una taza diaria de café con cafeína se asoció con una menor recurrencia de FA o flutter en comparación con la abstinencia de café y productos con cafeína.
Comentario
El ensayo DECAF aporta la primera evidencia aleatorizada de que en pacientes con FA persistente el consumo habitual de café no aumenta el riesgo de recurrencia arrítmica. Este efecto parece biológicamente plausible ya que la cafeína bloquea los receptores de adenosina (lo que puede reducir la inducción adenosina-mediada de la FA), el café posee propiedades antiinflamatorias y antioxidantes (muy relevantes en una arritmia estrechamente ligada a la inflamación sistémica), y su efecto diurético y la modulación del tono autonómico podrían contribuir a disminuir el riesgo arrítmico. Además, la separación progresiva y sostenida de las curvas de supervivencia a lo largo del seguimiento hace improbable que el beneficio responda únicamente a un efecto deletéreo agudo de la retirada de cafeína.
Desde el punto de vista metodológico, el DECAF es un ensayo pragmático que presenta algunos aspectos para tener en cuenta para una correcta interpretación de sus resultados:
- De los casi 2.000 pacientes evaluados, solo 200 fueron incluidos, en gran parte por criterios y preferencias relacionados con el consumo de café.
- Se observaron pequeños desequilibrios basales, como una mayor proporción de pacientes con ablación de FA previa en el grupo asignado a consumo de café (20% frente al 12%).
- La intervención evalúa el consumo de café en su conjunto, sin poder discriminar el papel específico de la cafeína frente a otros compuestos bioactivos del café, que podrían contribuir a los efectos observados.
- El seguimiento y la detección de recurrencias no se realizaron de acuerdo con un protocolo de monitorización uniforme, lo que introduce heterogeneidad en la evaluación del endpoint.
- Los resultados se limitan a pacientes con FA persistente. La FA paroxística podría mostrar un comportamiento distinto en relación con el consumo de café.
Desde el punto de vista clínico, estos hallazgos permiten cuestionar la recomendación tradicional de evitar el café en pacientes con FA persistente, aportando un mensaje de seguridad para aquellos que ya lo consumen y sugiriendo un posible beneficio. No obstante, las conclusiones del estudio se limitan a este subgrupo de pacientes y no son extrapolables a otras formas de FA, ni justifican recomendar el inicio del consumo de café en no consumidores o su uso a dosis elevadas. Como en otras intervenciones relacionadas con el estilo de vida, la recomendación debe individualizarse en función del perfil clínico y las preferencias del paciente.
Referencia
- Wong CX, Cheung CC, Montenegro G, et al.
- JAMA. Published online November 09, 2025. doi:10.1001/jama.2025.21056




