Estudio que evalúa radiológicamente, en pacientes a los que se implanta un desfibrilador subcutáneo, la posición del cable y el generador, lo que permite identificar a los pacientes que van a presentar un umbral de desfibrilación elevado. 

La ablación de extrasístoles ventriculares (EV) es una alternativa segura y efectiva en pacientes con una elevada carga. Mapear adecuadamente su origen puede ser complejo en ocasiones, por lo que los autores buscan cuantificar el retraso distal-proximal en el catéter de mapeo/ablación como criterio electrofisiológico que permita localizar el punto óptimo de ablación del foco ectópico ventricular.  

Estudio no aleatorizado de factibilidad del uso de la estimulación hisiana permanente añadida a la estimulación ventricular izquierda, para optimizar la resincronización eléctrica en pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada.

En los últimos años se han publicado numerosos estudios buscando la dosis óptima de crioterapia en la ablación de venas pulmonares para el tratamiento de FA, tanto en duración como en el número de ciclos necesarios. Especial énfasis se ha puesto en el papel del llamado “bonus” de crioterapia tras una aplicación exitosa que logra el aislamiento de la vena. Este estudio multicéntrico muestra ausencia de beneficio de los ciclos extra de crioterapia con el balón de segunda generación. 

Estudio que analiza de forma ciega, el valor de índice de ablación en las lesiones de radiofrecuencia realizadas en pacientes con extrasistolia ventricular, observando que los valores obtenidos difieren en función del resultado de la ablación y calculando puntos de corte de valor de índice de ablación que resulten predictores de éxito a largo plazo en las aplicaciones.  

El trabajo de Vergara y colaboradores, del International VT Ablation Center Collaborative Group, desarrolla y valida un modelo de predicción de riesgo que permite estimar el riesgo de recurrencia de taquicardia ventricular y de mortalidad tras ablación de taquicardia ventricular en pacientes con cardiopatía estructural, con un árbol de clasificación. 

En la FA se recomienda la anticoagulación oral crónica (ACO) en función de la presencia de factores de riesgo tromboembólico y de forma independiente a la duración y frecuencia de los episodios de FA. La monitorización continua del ritmo mediante marcapasos/desfibriladores (MP/DAI) conjuntamente con el empleo de anticoagulantes de acción directa (DACOs) podría permitir el empleo de ACO sólo en torno a los episodios de FA (ACO “a medida”), reduciendo el riesgo de sangrado sin incrementar el riesgo tromboembólico. 

En el NEJM de Dic 2017 se publicó un trabajo unicéntrico de 5 pacientes (N Engl J Med 2017; 377:2325-2336) sugiriendo la eficacia de la radioablación cardiaca guiada por electrofisiología no invasiva para el tratamiento de TV mediante radioterapia estereotáctica. Ahora se publica un estudio prospectivo fase I/II unicéntrico (ENCORE-VT: Electrophysiology-Guided Noninvasive Cardiac Radioablation for Ventricular Tachycardia) analizando el papel de la radioablación cardiaca en pacientes con TV refractarias o cardiomiopatía secundaria a extrasistolia ventricular (EV). 

Estudio procedente del registro norteamericano de desfibriladores implantables, que estudia a los pacientes sometidos a un recambio electivo del generador por agotamiento de batería, y analiza los resultados clínicos a largo plazo, en función del estado de la función ventricular en el momento del recambio.  

La FA postoperatoria (FAPO) en cirugía no cardiaca oscila entre el 0,3% al 4,1%. A pesar de que su frecuencia es muy inferior a la de la cirugía cardiaca (incidencia reportada del 20 al 30%), el enorme número de cirugías que se realizan diariamente hace de vital importancia conocer su riesgo a largo plazo.