Las cifras bajas de potasio (K), incluso en el rango bajo de la normalidad, aumentan el riesgo de arritmias ventriculares en pacientes con enfermedad cardiovascular. Este ensayo clínico multicéntrico danés, abierto y aleatorizado, evaluó si aumentar activamente el K plasmático a un rango normal-alto (4,5-5,0 mmol/l) mediante suplementación de K, antagonistas del receptor de mineralocorticoides (ARM) o ambos, además de recomendaciones dietéticas, mejoraba los resultados clínicos frente a los cuidados estándar.
Se incluyeron 1.200 pacientes portadores de desfibrilador automático implantable (DAI) con K basal ≤4,3 mmol/l. Tras un seguimiento medio de 39,6 meses, el grupo de K normal-alto presentó menos eventos del objetivo principal combinado (taquicardia ventricular sostenida, terapia apropiada del DAI, hospitalización no programada por arritmia o insuficiencia cardiaca, o muerte por cualquier causa) en comparación con el grupo estándar (22,7% frente al 29,2%; hazard ratio [HR] 0,76; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 0,61-0,95; p=0,01). La incidencia de hospitalización por hiper o hipopotasemia fue similar en ambos grupos.
En conclusión, según los autores, en pacientes con enfermedad cardiovascular y alto riesgo de arritmias ventriculares, mantener el K plasmático en el rango normal-alto reduce de manera significativa el riesgo de eventos cardiovasculares graves o muerte en comparación con el tratamiento estándar.
Comentario
Múltiples estudios han demostrado desde hace años la relación entre la hiperpotasemia, la hipopotasemia y los cambios bruscos en las cifras de K, y la aparición de eventos clínicos adversos. Por este motivo, se recomienda monitorizar periódicamente el K en pacientes con insuficiencia cardiaca, enfermedad renal crónica, diabetes o en adultos mayores, dado su mayor riesgo de alteraciones electrolíticas.
Este trabajo amplía dicha recomendación de vigilancia a los pacientes portadores de DAI, a la vista de las cifras de K pueden impactar en la aparición de arritmias y en el pronóstico. Aunque es habitual revisar el estado iónico tras un evento arrítmico o una descarga, el control periódico de K en estos pacientes no siempre se realiza de forma rutinaria fuera de estos contextos.
Los autores de este trabajo sugieren mantener niveles de K en el rango alto de la normalidad (4,5-5,0 mmol/l). Sin embargo, esto resulta difícil en la práctica, debido a la variabilidad fisiológica del K y la alta prevalencia de comorbilidades en estos pacientes. Además, no parece prudente suplementar K en pacientes con potasemia ya normal, por el riesgo de hiperpotasemia, que también se traduce en la aparición de más eventos clínicos, a pesar de la seguridad observada en el ensayo POTCAST. Más bien, el estudio resalta la importancia de evitar cifras bajas o normal-bajas, muchas veces inadvertidas por la falta de controles periódicos. En este contexto, el uso de ARM aporta un beneficio doble: favorece el control del K y además mejora el pronóstico en pacientes con insuficiencia cardiaca, enfermedad cardiorrenal e hipertensión arterial.
Finalmente, este trabajo reabre el debate sobre qué rango de K es el más seguro en pacientes cardiópatas. Si la introducción de los quelantes permitió controlar mejor la hiperpotasemia, ahora este estudio subraya también el riesgo de mantener cifras persistentemente bajas o en el límite inferior de lo normal. Probablemente, valores cercanos a la mediana de 4,5 mmol/l ofrezcan el mayor equilibrio en términos de seguridad, siempre acompañados de una monitorización periódica.
Referencia
Increasing the potassium level in patients at high risk for ventricular arrhythmias
- Christian Jøns, Chaoqun Zheng, Ulrik C G Winsløw, Elisabeth M Danielsen, Tharsika Sakthivel, Emil A Frandsen, Hillah Saffi, Sadjedeh S Vakilzadeh-Hashemi, Ketil J Haugan, Niels E Bruun, Kasper K Iversen, Helle S Bosselmann, Niels Risum, Henning Bundgaard; POTCAST Study Group.
- N Engl J Med. 2025 Aug 29. doi: 10.1056/NEJMoa2509542. Epub ahead of print.




