La predicción del riesgo de disfunción cardiaca relacionada con la terapia oncológica (DCRTC) mediante biomarcadores sanguíneos sigue siendo limitada. El objetivo de este estudio fue identificar biomarcadores circulantes asociados con el desarrollo de cardiotoxicidad en pacientes con cáncer de mama HER2 positivo.
En una cohorte de mujeres con cáncer de mama HER2 positivo tratadas con antraciclinas y trastuzumab se realizaron evaluaciones seriadas mediante resonancia cardiaca, ecocardiografía y análisis sanguíneos cada 3 meses, seguimiento estándar recomendado en pacientes con terapias antiHER2. Se estudiaron biomarcadores relacionados con inflamación, angiogénesis y activación endotelial, además de perfiles de microARN plasmáticos antes y durante el tratamiento precoz (a los 3 y 6 meses).
Entre 136 pacientes, 37 (27,2%) desarrollaron DCRTC en los primeros 15 meses. Los biomarcadores de activación endotelial (angiopoyetina-2, endoglina y endotelina-1) y varios marcadores inflamatorios (mieloperoxidasa, interferón-alfa) estaban elevados ya antes de iniciar el tratamiento en pacientes que posteriormente desarrollaron cardiotoxicidad. En cambio, los biomarcadores clásicos de daño miocárdico, como troponina o BNP, no mostraron diferencias basales.
La integración de variables clínicas, parámetros de imagen y biomarcadores mediante modelos de aprendizaje automáticos identificó a la angiopoyetina-2, mieloperoxidasa y endoglina como los predictores más potentes de cardiotoxicidad. De hecho, dichos biomarcadores superaron a las medidas clínicas y de RMC en la predicción de la DCRTC.
En términos prácticos, este trabajo sugiere que algunos pacientes presentan un estado inflamatorio y vascular alterado antes incluso de recibir la quimioterapia, lo que podría hacer que su corazón sea más vulnerable a los efectos cardiotóxicos del tratamiento. Detectar este perfil biológico antes de iniciar la terapia permitiría identificar pacientes de alto riesgo y adaptar su seguimiento cardiovascular.
Comentario
La disfunción cardiaca relacionada con el tratamiento oncológico (DCRTC) sigue siendo una importante causa de morbimortalidad en pacientes con cáncer de mama. A pesar de los avances en monitorización cardiovascular, la capacidad de identificar de forma precoz qué pacientes desarrollarán cardiotoxicidad sigue siendo limitada.
En este contexto, el estudio de Gustafson y colaboradores explora una aproximación innovadora: identificar biomarcadores vasculares e inflamatorios presentes antes de iniciar la terapia oncológica capaces de predecir el desarrollo posterior de DCRTC.
En esta cohorte prospectiva de 136 pacientes con cáncer de mama HER2 positivo, un 27% desarrolló DCRTC durante el seguimiento. Para identificar los predictores más relevantes, los autores emplearon análisis multivariable y modelos de machine learning (random forest) que integraban variables clínicas, parámetros de imagen y biomarcadores.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que varios biomarcadores relacionados con activación endotelial e inflamación vascular se encontraban ya elevados antes de iniciar el tratamiento oncológico en los pacientes que posteriormente desarrollaron cardiotoxicidad. Entre ellos destacaron angiopoyetina-2, endoglina y mieloperoxidasa, que mostraron una asociación significativa con el desarrollo de DCRTC. Sin embargo, los biomarcadores cardiacos clásicos como la troponina o los péptidos natriuréticos no mostraron diferencias significativas en el momento basal, lo que sugiere que los mecanismos que predisponen a la cardiotoxicidad podrían estar relacionados con alteraciones previas del sistema vascular y del endotelio.
Desde el punto de vista fisiopatológico, estos hallazgos apoyan la hipótesis de que la cardiotoxicidad inducida por terapias oncológicas podría estar mediada, al menos en parte, por disfunción endotelial y daño microvascular. Este mecanismo ha sido propuesto previamente en estudios experimentales y clínicos que muestran que tratamientos como antraciclinas, trastuzumab o radioterapia pueden producir inflamación vascular, estrés oxidativo y alteraciones de la microcirculación coronaria.
Las guías de cardio-oncología de la European Society of Cardiology recomiendan realizar una estratificación de riesgo cardiovascular antes de iniciar terapias potencialmente cardiotóxicas, incorporando factores clínicos, antecedentes cardiovasculares y parámetros de imagen (escala HFA-ICOS). Sin embargo, la evidencia sobre biomarcadores útiles en esta fase inicial es todavía limitada. En este sentido, los resultados de este trabajo sugieren que los biomarcadores vasculares podrían complementar la evaluación basal del riesgo cardiovascular, permitiendo identificar pacientes particularmente vulnerables a la cardiotoxicidad.
No obstante, es importante señalar algunas limitaciones. Se trata de una cohorte relativamente pequeña y procedente de un único centro, por lo que estos resultados deben considerarse exploratorios. Además, aunque el modelo predictivo mostró un buen rendimiento en esta población, será necesario validar estos hallazgos en cohortes independientes y en estudios multicéntricos antes de plantear su incorporación a la práctica clínica.
A pesar de estas limitaciones, el estudio abre una línea de investigación especialmente prometedora. La posibilidad de identificar una “firma biológica vascular” de susceptibilidad a cardiotoxicidad antes de iniciar la quimioterapia podría permitir estrategias de prevención más personalizadas, intensificando la monitorización cardiovascular o iniciando tratamientos cardioprotectores en pacientes de alto riesgo.
En definitiva, este trabajo refuerza el concepto de que la cardiotoxicidad no depende únicamente del tipo de tratamiento oncológico recibido, sino también de características biológicas propias del paciente, lo que abre la puerta a una aproximación más individualizada en la prevención de la enfermedad cardiovascular asociada al cáncer.
Referencia
- Dakota Gustafson, Priya Mistry, Crizza Ching, Inbar Nardi-Agmon, Christopher Yu, Chun-Po Steve Fan, Christian Houbois, Eitan Amir, Thomas Marwick, Husam Abdel-Qadir, Chris McIntosh, Paaladinesh Thavendiranathan, Jason E. Fish.
- JACC: CardioOncology. 2025;7:870-885.



