Queridos amigos, con profundo pesar quiero anunciaros el fallecimiento del Dr. Francisco García‑Cosío Mir, “Paco” para los amigos de aquí, pero también para los que lo apreciaban y consideraban fuera de nuestras fronteras. Nuestro Paco fue sin duda un pionero y referente en el campo de la cardiología y la electrofisiología intervencionista en España. Su partida deja un vacío irreparable en la comunidad cardiológica y arritmológica, aunque su legado permanecerá vivo a través de sus innumerables aportaciones científicas, su docencia y su ejemplo humano y profesional.
Una vida dedicada al corazón
El Dr. García‑Cosío dedicó su vida a la Medicina y a la Cardiología, en particular, al estudio y tratamiento de las arritmias cardiacas, aunque esa mente científica y rigurosa buscaba continuamente aprender todo del corazón, no solo las alteraciones eléctricas, desde las bases genéticas, la anatomía y la ultraestructura cardiaca, la mecánica y la fisiología, la hemodinámica y como no el estudio del comportamiento eléctrico del corazón. Como jefe de la Unidad de Cardiología del Hospital Universitario de Getafe, periodo con el que tuve la suerte de coincidir y trabajar con él durante diecisiete años junto con el Dr. Ambrosio Núñez, lideró con talento y rigor un equipo dedicado a mejorar la atención a pacientes con arritmias, interviniendo en el desarrollo de procedimientos terapéuticos de referencia en toda España y dando visibilidad a nuestro pequeño hospital más allá de nuestras fronteras. De justicia reconocer el papel de todo un equipo entusiasta de enfermería y personal auxiliar, que tuvieron que formarse en el campo desconocido de las alteraciones del ritmo y que fueron fundamentales para el desarrollo de la Unidad de Arritmias
Fue reconocido internacionalmente por su excelencia en diferentes foros, tanto europeos como americanos y asiáticos. De hecho, la Heart Rhythm Society (HRS, Estados Unidos) le otorgó —en 2005— su premio anual y lo nombró “profesor distinguido”, en reconocimiento a su contribución clave al desarrollo de una técnica no quirúrgica para la corrección de arritmias muy prevalentes, especialmente el flutter auricular.
Una trayectoria científica y docente ejemplar
El Dr. García‑Cosío no solo destacó por su pericia clínica, sino también por su dedicación a la investigación y la difusión del conocimiento. Sus trabajos iniciales sobre electrofisiología y arritmias en general, sus estudios preliminares sobre los mecanismos de la fibrilación auricular cuando sabíamos muy poco de esta importante arritmia, así como la ablación de flutter auricular han sido ampliamente citados y forman parte de la base del tratamiento moderno de estas patologías. En 2009 comenzamos la singladura de la Universidad Europea de Madrid, un proyecto difícil en sus inicios, pero que afrontamos con mucha ilusión desde los primeros cursos básicos hasta la docencia clínica, trayectoria que culminó con su nombramiento como Catedrático de Cardiología
Un legado humano y profesional
Más allá de sus logros técnicos y académicos, Paco fue un ejemplo de compromiso, seriedad y entrega para mejorar la vida de los pacientes. Su ética, y su rigor científico nos marcaron a los que tuvimos la suerte de conocerlo y trabajar con él, sabiendo que la responsabilidad que se exigía a sí mismo, era el listón mínimo para cada uno de nosotros. En su último día de trabajo, aquel viernes, implantó el solo en nuestra sala de electrofisiología, tres marcapasos, y dejó abierto un proyecto FISS del que era investigador principal y que tuve el honor de continuar.
Gracias, Paco, por tanta vida compartida, gracias por tu inspiración, gracias por tanta ciencia discutida, gracias por engrandecer mi pasión por las arritmias, gracias por inculcarme el instinto epistemológico y gracias por el rigor. No sé muy bien desde donde, pero donde estés, desde tu Estrella, espero que contemples sonriendo y seguro, el fruto de un trabajo bien hecho.
Desde el corazón, con el corazón y de corazón, muchas gracias, Paco.
Dr. Agustín Pastor Fuentes
"Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos a los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo.
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.
Ay el tiempo! Ya todo se comprende." Jaime Gil de Biedma
