El estudio VANISH es un estudio prospectivo, aleatorizado y multicéntrico, en el que se demuestra que la ablación con catéter es superior al manejo con distintas dosis y tipos de fármacos antiarrítmicos, en pacientes con infarto crónico portadores de un desfibrilador (DAI), que presentan taquicardia ventricular y que ya estaban tomando algún fármaco antiarrítmico por haber presentado arritmias ventriculares previamente.

En pacientes con miocardiopatía hipertrófica, las alteraciones de la repolarización y sus cambios dinámicos con el ejercicio, hacen que el desfibrilador subcutáneo (S-ICD) pueda presentar a priori problemas de sobresensado en algunos pacientes.El trabajo de Lambiase PD y colaboradores detalla la experiencia favorable con S-ICD en pacientes con miocardiopatía hipertrófica incluidos en el registro europeo de S-ICD, EFFORTLESS y el estudio norteamericano IDE.

El síndrome de repolarización precoz se define, en el documento de consenso sobre el diagnóstico y manejo de pacientes con síndromes arrítmicos primarios hereditarios (Europace 2013;15:1389), como la elevación del punto J ≥1 mm en 2 derivaciones consecutivas inferiores o laterales en un paciente resucitado de FV/TV polimorfa sin otra causa explicatoria.

Hasta la fecha, el desfibrilador implantable es la única terapia establecida para proteger al paciente con Sd. de Brugada de alto riesgo tanto en prevención primaria como secundaria. Para pacientes con arritmias ventriculares repetidas, una potencial opción farmacológica para evitar o reducir descargas del desfibrilador, la constituye la administración crónica de quinidina, y además existen datos iniciales provocadores sobre el uso de la ablación con catéter en el tracto de salida ventricular derecho para eliminar el sustrato arrítmico. La experiencia nacional en España con el uso de quinidina en este contexto, se describe en el estudio de Anguera y colaboradores.

El flúter auricular típico o común, es una arritmia de mecanismo bien conocido y relativamente frecuente en la práctica clínica. La primera descripción electrocardiográfica se remonta al año 1910, y en ya en el año 1920 se describía que al flúter auricular como una gran onda de contracción auricular en la aurícula derecha girando de forma ininterrumpida alrededor de la válvula tricúspide.

La ablación de TV en la Miocardiopatía arritmogénica de ventrículo derecho (MAVD) y en la Miocardiopatía no Isquémica (MDNI) es compleja y asociada a peores resultados que esa misma ablación en pacientes con cardiopatía isquémica. Una de las grandes limitaciones de la ablación de taquicardias ventriculares es la recurrencia de las mismas tras el procedimiento, que se incrementa cuanto mayor sea el tiempo de seguimiento.

El desfibrilador implantable ha demostrado ser una terapia eficaz para reducir la mortalidad de pacientes con cardiopatía estructural que han presentado arritmias potencialmente letales. Sin embargo, dicha terapia per se no evita la aparición de nuevas arritmias, algo nada infrecuente, lo que hace que de forma habitual los pacientes requieran tratamientos híbridos en los que entran en escena los fármacos antiarrítmicos y la ablación con catéter.

Estudios randomizados publicados hasta la fecha han demostrado la efectividad y seguridad de la ablación de TV en la cardiopatía isquémica, reduciendo la recurrencia de TV, las descargas del DAI, las hospitalizaciones y mejorando, en definitiva, la calidad de vida. Sin embargo, hasta la fecha, no ha habido una demostración concluyente de reducción de mortalidad (el SMASH-VT mostró una tendencia hacia una mejoría de superviviencia con la ablación).