El objetivo principal del estudio era evaluar la exposición a la adiposidad mediante el índice de redondez corporal (IRC), desde la edad adulta temprana y su asociación con la calcificación coronaria en edad la edad media de la vida.
Se incluyeron 2.102 participantes del estudio CARDIA con mediciones del IRC a lo largo de 25 años. Se utilizó la tomografía computarizada cardiaca (TC) en el examen del 25º año para evaluar la presencia de calcio coronario. El IRC acumulado se calculó como la medida del IRC entre las visitas consecutivas multiplicada por el número de años. Para evaluar la relación entre IRC y calcio coronario se utilizó regresión logística y análisis de splines cúbicos restringidos. Un total de 598 pacientes desarrollaron calcio coronario durante el periodo de seguimiento de los 25 años. Un IRC acumulado se asoció a un mayor riesgo de incidencia de calcio coronario. Además, se observó una relación lineal entre el IRC acumulado y el riesgo de incidencia de calcificación coronaria. La regresión de Cox mostró que los participantes con IRC acumulado más alto tenían mayor riesgo de mortalidad por todas las causas (1.009; intervalo de confianza del 95%: 1,003-1,106).
El estudio concluye que a mayor IRC acumulado desde la edad adulta temprana, mayor riesgo de incidencia de calcificación coronaria en edades medias de la vida. Estos hallazgos revelan que el IRC puede ser un marcador útil para identificar a las personas con un alto riesgo de calcificación coronaria.
Comentario
La calcificación coronaria es un indicador significativo subclínico de ateroesclerosis, siendo esta la principal causa de enfermedad arterial coronaria, teniendo un elevado valor predictivo de la misma. Las guías de la Asociación Americana del Corazón (AHA) recomiendan el screening de la calcificación coronaria para la detección de enfermedad cardiovascular (ECV).
En este contexto, los autores diseñaron un estudio basado en el proyecto de investigación Coronary Artery Development in Young Adults (CARDIA), que es un estudio longitudinal, prospectivo y multicéntrico, que se llevó a cabo durante un periodo de 25 años (comenzó en 1985). El objetivo del CARDIA es examinar los cambios en el riesgo de enfermedad cardiovascular desde la edad adulta temprana hasta la mediana edad.
En este análisis se incluyeron los 2.102 participantes que tenían mediciones del IRC durante 8 visitas de seguimiento consecutivas. El objetivo principal fue buscar la asociación entre la exposición longitudinal de la adiposidad (evaluada con el IRC acumulado) desde la edad adulta temprana y el riesgo de incidencia de calcificación coronaria en la edad mediana. Esa presencia de calcificación coronaria (puntuación >0) se evaluó en el año 25 mediante una TC.
Se utilizaron modelos de regresión logística y análisis de spline cúbico restringido (RCS) para evaluación la relación entre IRC y riesgo de incidencia de calcificación coronaria. Se utilizó además una regresión de Cox multivariable para evaluar el riesgo del IRC acumulado con la mortalidad por todas las causas.
Los investigadores observan que un mayor IRC acumulado desde la edad adulta temprana se asoció con un riesgo elevado de calcificación coronaria, existiendo además una relación lineal positiva. Asimismo, al comparar aquellos del cuartil superior de IRC acumulado, se obtuvo una OR de 2,52 para desarrollar calcificación coronaria. El riesgo elevado de calcificación coronaria se mantuvo incluso después de excluir a participantes con índice de masa corporal (IMC) normal o aquellos con enfermedad cardiovascular previa, lo que sugiere que el IRC puede ser un marcador útil para identificar individuos con alto riesgo de calcificación coronaria. Adicionalmente, los individuos con IRC acumulado elevado tenían un mayor riesgo de mortalidad por todas las causas.
Ya se conocían otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular relacionados con el aumento de adiposidad. La medición de la grasa visceral se ha validado previamente en otros estudios como un marcador, sin embargo, precisa de técnicas de imagen para su medición. Por otro lado, el IMC tiene importantes limitaciones, al no valorar directamente la distribución de grasa. Por ello, el IRC es una métrica novedosa, que cuantifica con precisión la adiposidad visceral y este estudio respalda su capacidad como predictor de enfermedad cardiovascular y de mortalidad por todas las causas.
La principal fortaleza del estudio es la utilización de una cohorte tan grande de pacientes con un seguimiento tan elevado, además de ser el primer estudio que investiga la relación del IRC con la calcificación coronaria. La ventaja del uso de IRC es que es un marcador fácil de utilizar, aplicable en el acto clínico y sin un coste adicional. Como limitaciones hay que destacar que se trata de un estudio observacional, que requiere confirmación en otras cohortes y razas y que se perdieron 175 participantes por falta de TC en el año 25, pudiendo representar a perfiles de riesgo diferentes.
Este estudio, por lo tanto, aporta evidencia sólida sobre el uso de IRC como marcador de adiposidad acumulada. El IRC emerge como marcador prometedor, fácilmente reproducible y fácil de obtener para la estratificación del riesgo cardiovascular de una población joven sin enfermedad arterial coronaria previa.
Referencia
- Li S, Zhou H, Li W, Wang L, Zhao Q, Chen J, Song L, Li S, Jiang S, Feng W, Li Q, Xu D, Zeng Q.
- European Heart Journal - Cardiovascular Imaging. 2025;26(11):1728–1735. doi:10.1093/ehjci/jeaf236




