El progresivo envejecimiento poblacional hace necesaria la búsqueda de estrategias de intervención que mejoren la salud cardiovascular y bienestar global de adultos mayores. El objetivo del presente estudio fue explorar la eficacia de un programa de ejercicio multicomponente al aire libre en adultos mayores de 60 años.
Para ello, se diseñó un ensayo clínico aleatorizado con 52 participantes (edad media: 66,0±5,1 años; IMC: 27,2±3,7 kg/m2; porcentaje de grasa: 35,0±7,0%) asignados a un grupo de intervención [dos sesiones grupales semanales de una hora, al aire libre, que integraban: actividad de fuerza (series isométricas de 30-60 s), ejercicio aeróbico (escala de esfuerzo percibido de Borg 6-7), equilibrio y ejercicios de cognición], y otro control. Se comprobó que, a las 18 semanas del inicio del programa, había una reducción estadísticamente significativa de presión arterial en el grupo de intervención (−17,4 mmHg sistólica, p<0,001, −9,2 mmHg diastólica, p<0,001). Este grupo también mostró mejoría de su capacidad funcional (test de la marcha 6 minutos: +64,7 m, p<0,001), y cambios favorables de la composición corporal (porcentaje de grasa corporal total: -1,3%, p=0,007 y grasa visceral −0,9 unidades, p=0,002) (aunque estos cambios no fueron significativos). El programa demostró una alta adherencia por parte de los participantes (>85% de persistencia), en ausencia de efectos adversos graves. La eficiencia clínica medida por el número de personas necesarias a tratar (NNT) fue muy elevada: NNT=2,2 para mejorar presión arterial y NNT=1,4 para la capacidad funcional.
Los resultados del estudio ACTIVA-Senior señalan la posibilidad de escalar actividades al aire libre en adultos. Estas actividades se estructuran en programas multicomponente que, integradas dentro de las políticas de salud pública, contribuirían a para promover un envejecimiento saludable.
Comentario
El estudio ACTIVA-Senior es un ensayo clínico controlado de intervención multicomponente cuyo diseño destaca por varios aspectos:
- En primer lugar, aplica un programa de ejercicio en una población adulta sana, que cumple criterios de ‘adulto mayor’ según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS)1, pero que no muestra aún una carga elevada de fragilidad y comorbilidad. Este es el escenario idóneo en el que centrar las intervenciones preventivas de deterioro físico y funcional, incluso adelantando su inicio a etapas más precoces. Se trata de un estrato de edad muy inactivo físicamente, según constatan las estadísticas: el 77% y 83 % de adultos por encima de los 65 años no alcanza las recomendaciones mínimas de actividad aeróbica y de fortalecimiento muscular, respectivamente2.
- La inclusión del entrenamiento cognitivo en una estrategia de intervención para enlentecer/retrasar las consecuencias adversas del envejecimiento resulta interesante, con la aplicación de ejercicios mixtos dirigidos a trabajar la memoria, la atención o la capacidad de solucionar problemas, todas ellas esferas muy vulnerables al envejecimiento. Se ha demostrado que este entrenamiento mixto favorece la flexibilidad cognitiva frente a intervenciones aisladas. Además, el diseño del ACVIVA-Senior se lleva a cabo desde un enfoque dual —físico-cognitivo— capaz de potenciar de forma sinérgica y bidireccional los beneficios sobre el cuerpo y la mente con resultados superiores a los obtenidos por la suma de cada uno de ellos por separado.
- Por último, debe destacarse que la mayoría de las intervenciones reportada con anterioridad en adultos mayores han sido llevadas a cabo en espacios interiores (gimnasios, residencias, domicilios). El entrenamiento al aire libre ofrece ventajas potenciales psicológicas (motivación, estado de ánimo, calidad del sueño, sensación de bienestar, entre otras) y favorece la adhesión y escalabilidad comunitaria. Estudios previos (FINGER, SUPERBRAIN, Vivifrail) mostraron eficacia similar, pero este trabajo es pionero en combinar la intervención multidominio y el entorno natural. Por otro lado, es necesario romper con la inercia de «prescribir pasos» (actividad de intensidad insuficiente, sin componente de fuerza) y dirigir a la población hacia los escenarios disponibles para estas actividades multicomponente, como gimnasios al aire libre y parques dedicados específicamente a estas funciones. El diseño de espacios abiertos accesibles y dotados de las herramientas necesarias para desarrollar estas actividades debe incluirse en las políticas de salud para implementar la instauración de programas de actividad multicomponente en la población.
Los resultados de este estudio son muy favorables, no solo por alcanzar la significación estadística, sino por el hecho de tratarse de un grupo de adultos aparentemente sanos en los que además de una prevención de eventos (prevención primaria) se establece una prevención de factores de riesgo cardiovascular (prevención primordial o promoción de la salud). El descenso de cifras de presión arterial alcanzado con este modelo de entrenamiento es comparable, en valores absolutos, a muchas terapias farmacológicas, pero sin sus efectos adversos. El hecho de evaluar la reducción de presión arterial en la población no hipertensa puede amortiguar los efectos de esta intervención. Es previsible que los individuos con mayores valores de presión o factores de riesgo tengan una respuesta de mayor magnitud. Por lo tanto, el NNT de 2,2 y de 1,4 para mejorar cifras de presión arterial y capacidad funcional, respectivamente, podría incluso reducirse en escenarios de vida real. Esto nos acerca a una estrategia donde toda la población (NNT = 1) se beneficiaría de una estrategia de intervención multicomponente al aire libre.
Los resultados en cuanto a composición corporal parecen modestos, pero debe tenerse en cuenta la exclusión de personas con obesidad. Es evidente, sin embargo, la capacidad del ejercicio para modificar la composición corporal y, por ende, evitar muchas de las consecuencias cardio-reno-hepato-vasculo-mio-metabólicas asociadas al sobrepeso y a la obesidad. Aunque el estudio no expone resultados en cuanto a masa ósea, es posible que estos programas resulten beneficiosos en términos de prevención/retraso de la osteopenia/osteoporosis asociadas al envejecimiento y sus consecuencias mórbidas y funcionales.
Los autores son prudentes en la exposición de resultados y presencia de limitaciones y abogan por la realización de estudios de seguimiento a largo plazo. Sería interesante obtener resultados, tanto de eventos cardiovasculares mayores (hospitalización, mortalidad, infarto, angina, revascularización, insuficiencia cardiaca, ictus, etc.) como intermedios (parámetros bioquímicos, desde perfil lipídico a biomarcadores, por ejemplo) que respaldaran la inclusión de este modelo de entrenamiento en el ámbito general de nuestra actividad clínica y de políticas de salud.
Se pueden extraer una serie de implicaciones para implementar estrategias de envejecimiento saludable y políticas de salud:
- La inclusión del ejercicio isométrico en un marco de entrenamiento multicomponente ofrece beneficios cardiovasculares adicionales.
- El desarrollo de estos programas al aire libre permite aumentar la accesibilidad, reducir los costes de los programas y fomentar la adhesión de los participantes.
- El envejecimiento poblacional supone un reto creciente y constante sobre los sistemas de salud. Soluciones basadas en la evidencia como el modelo ACTIVA-Senior ofrecen una aproximación práctica y sostenible para promover la salud cardiovascular y la independencia funcional en adultos mayores.
De esta forma, este estudio se suma a la evidencia global que recomienda el ejercicio multicomponente en mayores como primera línea para mejora de la salud cardiovascular y funcional. Alinea sus resultados con las recomendaciones de consensos internacionales3 y documentos recientes, que insisten en la prescripción individualizada, la inclusión de fuerza, equilibrio y tareas cognitivas, y la orientación hacia el envejecimiento activo con autonomía funcional.
Referencia
- Antonio Manuel García-Llorente, Dalmo Roberto Lopes Machado, Antonio Jesús Casimiro-Andújar, Pablo Jorge Marcos-Pardo
- Healthcare (Basel). 2025;13(16):1975.




