Este estudio emula dos ensayos clínicos (target trial emulation) utilizando datos sanitarios poblacionales de Suecia (2010-2021). En el primer target trial se comparó el inicio de un agonista GLP-1 (AR-GLP-1) frente a un inhibidor de la DPP-4 (iDPP-4) en 32.979 pacientes con diabetes tipo 2 (DM2); en el segundo, se comparó AR-GLP-1 frente a inhibidor de SGLT-2 (iSGLT2) en 30.104 pacientes. El desenlace primario fue la hospitalización por insuficiencia cardiaca (IC). Mediante ponderación por probabilidad inversa de tratamiento se equilibraron 72 factores de confusión, y se utilizaron los MACE como desenlace de control positivo para validar la metodología.
Iniciar un AR-GLP-1 redujo el riesgo de hospitalización por IC a 3 años en comparación con iDPP-4 (hazard ratio [HR] 0,77; intervalo de confianza del 95%: 0,66-0,91), con una diferencia de riesgo del 0,9% (3,4% frente al 4,3%). En cambio, no hubo diferencias significativas entre AR-GLP-1 e iSGLT2 (HR 1,02; intervalo de confianza del 95%: 0,85-1,18), con riesgos absolutos muy similares (3,6% frente al 3,3%). La mayor reducción del riesgo se observó en los pacientes con mayor riesgo basal de IC (puntuación TRS-HFDM ≥2). Como control positivo, el uso de AR-GLP-1 redujo los MACE frente a iDPP-4 (HR 0,85), exactamente lo esperado según ensayos previos, lo que apoya la validez interna del estudio.
En la práctica clínica habitual, los AR-GLP-1 se asocian con menor riesgo de hospitalización por IC que los iDPP-4 (comparador neutro) y con un riesgo similar al de los iSGLT2. Esto sugiere que los AR-GLP-1 podrían ser una alternativa razonable a los iSGLT2 para la prevención de hospitalización por IC en pacientes con DM2, especialmente en aquellos con alto riesgo de desarrollar IC.
Comentario
En primer lugar, tenemos que partir del punto de que este estudio no es un ensayo clínico, pero su diseño metodológico y la ponderación por probabilidad inversa de tratamiento para equilibrar 72 covariables, le confiere un nivel de evidencia alto dentro de los estudios observacionales. Además, el análisis de control positivo (MACE con HR 0,85) idéntico al de los metaanálisis de ensayos, apoya la ausencia de confusión residual relevante.
Estos resultados tienen gran relevancia clínica, porque abordan una cuestión todavía sin respuesta: ¿sirven los AR-GLP-1 para prevenir IC? Tradicionalmente, los iSGLT2 han sido considerados la clase farmacológica de referencia para reducir hospitalizaciones por IC en pacientes con diabetes. Sin embargo, la evidencia acumulada sobre AR-GLP‑1 era menos consistente o tal vez, había sido menos estudiada.
Se confirma que los AR-GLP‑1 son claramente superiores a los iDPP‑4 en prevención de IC. Este hallazgo resulta coherente con metaanálisis recientes que incluyeron ensayos como FLOW o STEP-HFpEF y con estudios que mostraban mejoría de desenlaces cardiovasculares con semaglutida o liraglutida.
Sin embargo, lo que resulta más interesante es la comparación frente a iSGLT2. Los autores encuentran que el riesgo de hospitalización por IC es prácticamente equivalente con ambos tratamientos. En la práctica clínica real con pacientes mayoritariamente sin IC establecida, solo un 10% con antecedentes, hay ausencia de diferencias significativas (HR 1,02). Esto sugiere que, en la población general con DM2, ambos fármacos ofrecen un beneficio similar en términos de prevención de hospitalización por IC. No obstante, el intervalo de confianza (0,85-1,18) no permite afirmar equivalencia, y la tendencia numérica favorece ligeramente a iSGLT2. Desde una perspectiva más clínica, esto podría sugerir que los AR-GLP‑1 y iSGLT‑2 no deben verse como alternativas excluyentes, sino como tratamientos complementarios según el perfil del paciente.
Desde el punto de vista práctico es importante destacar que, el beneficio absoluto fue mayor en pacientes con riesgo basal elevado de IC. En pacientes con DM2 sin IC previa y puntuación TRS-HFDM ≥2, la diferencia de riesgo absoluta a 3 años fue del 1,77% (intervalo de confianza del 95%: −3,23 a −0,13), mientras que en riesgo bajo fue casi nula. Esto refuerza la estrategia de prevención primaria basada en riesgo y personalización del tratamiento según el perfil del paciente, sugiriendo que los agonistas GLP-1 deberían considerarse especialmente en aquellos pacientes diabéticos con factores de riesgo para IC (enfermedad renal crónica, obesidad, hipertensión mal controlada, o evidencia de elevación de péptidos natriuréticos). Por el contrario, el mismo análisis para MACE no mostró diferencia entre subgrupos de pacientes.
Entre las fortalezas del estudio destacan el tamaño muestral, la integración en la práctica clínica real, el ajuste por múltiples variables y la consistencia de los resultados en análisis de sensibilidad. No obstante, persisten limitaciones propias de los estudios observacionales: posible confusión residual, y diferencias no medidas como el IMC, la fracción de eyección, la adherencia terapéutica o, por supuesto, la ausencia de aleatorización.
Para el cardiólogo clínico, este trabajo consolida a los agonistas GLP‑1 dentro del arsenal de prevención cardiovascular en la DM2, ofreciendo a los pacientes con obesidad o alto riesgo cardiovascular, beneficios tanto metabólicos como cardiovasculares, así como otorgarles un papel relevante en la prevención de hospitalización por IC.
Las guías actuales en manejo de IC recomiendan la pauta de iSGLT2 en todos los pacientes con DM2 e IC independientemente de la FEVI, y agonistas GLP-1 en pacientes con DM2 y alto riesgo cardiovascular o enfermedad aterosclerótica establecida con más evidencia en FEVI conservada. Este estudio sugiere que los agonistas GLP-1 también deberían considerarse para la prevención de hospitalización por IC, especialmente en pacientes de alto riesgo. Asimismo, en ausencia de IC manifiesta, ambos fármacos son intercambiables en términos de este desenlace.
Más allá de las guías, en la práctica clínica la elección entre AR-GLP-1 e iSGLT2 probablemente no dependa únicamente de la IC, sino de factores como la obesidad, la enfermedad renal, la tolerancia, el coste y las preferencias del paciente. riesgoEn conclusión, el estudio revela que, en cuanto a prevención de hospitalización por IC, ambos son opciones razonables y no hay una superioridad clara de una clase sobre la otra en la población general. Por tanto, la decisión debe individualizarse. La combinación de ambas estrategias (AR-GLP-1 junto a iSGLT2) podría representar, sin embargo, una de las aproximaciones más eficaces en prevención cardiometabólica integral.
Referencia
- Yang Xu, Tao Huang, Yue Zhang, Dongze Ji, Katherine R. Tuttle, Juan-Jesus Carrero, Edouard L. Fu.
- Circulation. 2026;153:1086–1100.



