La estimulación antitaquicardia (EAT) es una terapia efectiva en la terminación de taquicardias ventriculares (TV) lentas y rápidas. Cuando el mecanismo de la TV es por reentrada, la probabilidad de terminación mediante EAT depende de la capacidad de los estímulos de interaccionar con el circuito durante la fase excitable del mismo, intrínsecamente relacionado con la longitud de ciclo de la TV. Asociado a ello, el tiempo de conducción desde el punto de estimulación hasta el punto de formación del impulso se constituye en el principal factor limitante (cuanto más corto, mejor).

Las indicaciones actuales de las guías de práctica clínica para el implante de desfibriladores automáticos implantables (DAIs), han hecho que el número de implantes haya crecido de forma exponencial a lo largo de los años, especialmente debido al beneficio observado en pacientes cuya indicación es la prevención primaria. Una de las complicaciones más temidas en pacientes a los que se implanta un DAI, son las infecciones del sistema.

Dado que el diagnóstico de la Cardiopatía Arritmogénica de Ventrículo Derecho (CAVD) sigue siendo complejo en muchos casos, especialmente en fases iniciales de la misma, los autores analizan en el presente estudio el posible papel de la estimulación β-adrenérgica. La estimulación adrenérgica tiene un papel fundamental en la inducción de arritmias ventriculares en la CAVD, por lo que el isoproterenol, agonista β no selectivo, podría desenmascarar arritmias ventriculares y constituir una herramienta diagnóstica adicional en las fases precoces de la enfermedad.

El ECG sigue siendo una herramienta de gran utilidad en el seguimiento de pacientes con dispositivos de resincronización (RSC), especialmente para el reconocimiento de la pérdida de captura VI. Sin embargo, esto no siempre es sencillo, pues dicha pérdida de captura puede verse enmascarada por la captura de VD, y la morfología final es influenciada por la posición del electrodo VD, principal limitación de algunos algoritmos publicados, con adecuados resultados sólo para posiciones apicales del electrodo VD.

Es bien conocido que gran parte de la mortalidad asociada a la fase crónica tras un infarto de miocardio, viene determinada por el desarrollo de arritmias ventriculares sostenidas malignas, que pueden aparecer incluso décadas después del evento isquémico agudo.

La Amiodarona es, al menos en nuestro medio, el fármaco más empleado en la cardioversión (CV) farmacológica aguda de FA paroxística de corta duración. A pesar de su moderada eficacia y su acción retrasada, la ausencia de proarritmia significativa y su posibilidad de uso en pacientes con cardiopatía estructural hacen que siga siendo extensamente empleada.

Siempre es un placer descubrir pequeñas perlas de información y enseñanza, sobre todo cuando éstas vienen de la mano de dos maestros como los Dres. Asirvatham y Stevenson. En el presente editorial, muy breve, y referido a un caso clínico publicado en el mismo número con el provocador título de “Chasing Red Herrings: Making Sense of the Colors While Mapping”; Selvaraj RJ et al. Circ Arrhythm Electrophysiol 2014;7:553-556., los autores nos aclaran algunos conceptos fundamentales sobre la reentrada. Ninguno de los siguientes conceptos es nuevo para el electrofisiólogo avanzado, ni probablemente para el no tan experimentado, pero siempre es importante recordar las bases y los fundamentos de nuestro día a día.

Resulta muy frecuente la coexistencia en un mismo paciente de la fibrilación auricular y el flúter común, no siendo bien conocido el carácter de su relación. La presencia de flúter auricular en el paciente con fibrilación auricular y en ausencia de cardiopatía o fármacos antiarrrítmicos no es excepcional. Si la ablación exclusiva del flúter auricular o de la fibrilación auricular tiene efectos directos sobre la arritmia contraria, o si en pacientes con ambas arritmias que se someten a tratamiento invasivo, lo adecuado es tratar ambos sustratos, es tema de cierta controversia.

Desde hace años sigue abierto en el mundo de la electrofisiología el debate sobre la indicación de resincronización (RSC) en pacientes en FA, dada la muy escasa evidencia disponible al haber incluido los diferentes ensayos pacientes mayoritariamente en ritmo sinusal, así como la obligación o no de realizar ablación del nodo aurículo-ventricular (NAV) en estos pacientes. El estudio español SPARE II, publicado en EHJ en 2012, demostró igual beneficio en los pacientes sometidos a ablación del NAV (97% estimulación biventricular) que en los frenados farmacológicamente (94%).

Es frecuente encontrar, especialmente en pacientes de unos ciertos años, pausas sinusales prolongadas tras la finalización de episodios de FA paroxística (conocido como síndrome de bradicardia-taquicardia, “bradi-taqui”), lo que constituye una indicación de implante de marcapasos (MP) en caso de ser sintomáticas. En otros casos, la necesidad de emplear fármacos antiarrítmicos (FAA) para el control de los episodios de taquicardia, con frecuencia asociados a bloqueantes de la conducción del NAV para evitar frecuencias rápidas durante los mismos, incrementa la duración de las pausas o los periodos de bradicardia, haciendo nuevamente necesario la implantación de un MP que posibilite el empleo de FAA a las dosis necesarias. Disponemos ya de evidencia demostrando la mejoría de la función del nodo sinusal y la desaparición de síntomas asociados tras ablación exitosa de FA, si bien ningún estudio ha comparado directamente los dos abordajes, MP+FAA frente a ablación de FA.

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