¿Aumenta realmente el flujo de ECMO la presión capilar pulmonar?
- Detalles
- Sonia Cardona Mulet
- 24-03-2026
Las últimas guías europeas de síndrome coronario crónico (SCC) consideran el clopidogrel como una alternativa a ácido acetilsalicílico (AAS) en la fase de mantenimiento del SCC con una recomendación IA, pese a que la evidencia a la que se hace referencia quizá posicionaría a clopidogrel como primera opción1.
Las guías de la ESC/ERS de 2022 recomiendan estratificar el riesgo de los pacientes prevalentes con hipertensión arterial pulmonar (HAP) utilizando parámetros no invasivos (clase funcional, test de marcha de 6 minutos y BNP/NT-proBNP), mientras que los parámetros hemodinámicos se dejan a discreción del clínico.
El estudio publicado en JACC Cardiovascular Imaging evalúa el valor pronóstico del área anatómica del orificio regurgitante tricuspídeo (AROA, de sus siglas en inglés, anatomic regurgitant orifice area) medida mediante tomografía computarizada cardiaca 4D (TC 4D) en pacientes con insuficiencia tricuspídea (IT) clínicamente significativa.
Las arritmias constituyen uno de los ejes centrales en la evolución clínica de los pacientes con cardiopatías congénitas del adulto (CCA). Gracias al enorme avance en la cirugía y en el manejo pediátrico, hoy la mayoría de estos pacientes alcanza la edad adulta; sin embargo, esta “nueva población” arrastra un sustrato anatómico complejo, cicatrices quirúrgicas, sobrecargas crónicas de presión o volumen y alteraciones de la conducción que configuran un “terreno” altamente arritmogénico.
En los pacientes con tetralogía de Fallot (TF) reparada, las taquicardias ventriculares monomorfas sostenidas (TVMS) se relacionan habitualmente con circuitos de reentrada que involucran istmos anatómicos posquirúrgicos. La identificación de istmos de conducción lenta (SCAI, por sus siglas en inglés) mediante mapeo electroanatómico ha sido propuesta como herramienta para la estratificación de riesgo y como posible diana de ablación profiláctica, especialmente antes del implante percutáneo de válvula pulmonar, procedimiento que puede dificultar el acceso posterior al sustrato arrítmico.
El soporte con oxigenación por membrana extracorpórea venoarterial (ECMO-VA) se ha consolidado como una herramienta fundamental en el tratamiento del shock cardiogénico (SC) refractario a medidas convencionales farmacológicas. Sin embargo, desde su implementación se ha asumido casi como un dogma fisiopatológico que el aumento del flujo de ECMO incrementa la poscarga del ventrículo izquierdo (VI), eleva la presión capilar pulmonar (PCP) y favorece el desarrollo de edema pulmonar.
En los últimos años se ha observado que la relación entre el volumen hospitalario anual de casos y los resultados clínicos tras las técnicas de intervencionismo estructural de implante percutáneo de válvula aórtica (TAVI) y reparación transcatéter mitral borde a borde (MTEER, por sus siglas en inglés), que se llevan empleando ya desde hace varias décadas, podría haberse atenuado. No obstante, sigue existiendo incertidumbre acerca de si esta asociación se mantiene cuando se analiza específicamente el volumen anual del operador.
La estenosis aórtica es la valvulopatía más frecuente en Occidente y hasta un tercio de los pacientes presenta parámetros ecocardiográficos diagnósticos de gravedad discordantes. Por ello, la cuantificación anatómica de la calcificación valvular mediante puntuación de Agatston en la tomografía computarizada (TC) sin contraste se ha convertido en un método rápido y útil para apoyar el diagnóstico. No obstante, aporta información anatómica limitada sobre la morfología valvular y la distribución exacta de la calcificación.
El implante de un desfibrilador automático implantable (DAI) o terapia de resincronización (TRC-D) supone un momento clave en la vida y patología cardiovascular del paciente, ya que se acompaña de miedo a las descargas y al ejercicio. Históricamente, la preocupación por la seguridad (riesgo de arritmias ventriculares inducidas por esfuerzo o dislocación de electrodos) limitó la derivación de estos pacientes a programas de rehabilitación cardiaca (RC), así como a la realización de pruebas de esfuerzo cardiopulmonar/ergoespirometrías (CPET).
La taquicardia ventricular (TV) en el paciente con cardiopatía isquémica continúa siendo una de las principales causas de morbimortailidad, con elevado riesgo de muerte súbita cardiaca (MSC).
Página 7 de 290
A lo largo de los años, el blog de la SEC se ha revelado como un instrumento ideal para mantenerse al día de las novedades más importantes que se publican en las revistas científicas internacionales y estimular el debate entre los cardiólogos. Por ello, Cardiología hoy es un foro abierto a la participación de todos los profesionales de salud. Si quieres escribir un artículo...
